Un euro, un taller de sevillanas en el que los alumnos aprenden inglés. La página de Facebook Sevilla pa tiesos populariza esta actividad organizada en colaboración con la Universidad de Sevilla, dentro del programa Ingenius. Un buen número de estudiantes españoles y de diversos países de Erasmus en Sevilla se concentran en el Boston Burguer para intercambiar conocimientos. Los foráneos se inician en el baile por sevillanas y mejoran su conocimiento de la lengua española; los locales, aprenden inglés o alemán sin salir del Casco Antiguo. Y todo, por un euro. Una iniciativa que detalla Alfredo Vivas, uno de los organizadores.

Pregunta. ¿Dé dónde surge esta iniciativa?

Respuesta. Esta iniciativa surgió como forma de acercar la cultura sevillana, a través del baile, a aquellos conocidos y amigos que, ya sea por ausencia de tiempo, por ser foráneos o por puro desconocimiento, no habían tenido la oportunidad de conocerla. La Feria, en su conjunto, es un evento polifacético y que sirve de espejo a una cultura tan rica como la sevillana. Tratamos de explicar la atmósfera, el ambiente y su idiosincrasia en Inglés a los amigos extranjeros. Nuestra experiencia nos dice que la gente sale contenta y preparada de cara a la Feria de Abril.

Este año, con el gran apoyo de Ingenius (Asociación Universitaria ubicada en la ETS Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla) y Sevilla Intercambio, hemos podido llegar a mucha más gente si cabe.

 P. ¿Qué tal ha sido la acogida en ediciones anteriores?

R. En todas las ediciones la acogida ha sido espectacular. Desde los primero talleres entre amigos en la cochera o terraza de alguno de ellos hasta este último, la participación ha sido excelente. En los dos últimos años hemos organizado dos o tres talleres de esta índole en las semanas previas a la feria con una asistencia de entre 50 y 80 personas, tanto extranjeros como españoles y por supuesto, sevillanos con ganas de bailar.

taller a un euroP. ¿Cuál es el perfil del público?

R. En un primer momento nuestra idea está orientada a extranjeros que por motivos de estudios o de trabajo están realizando una estancia en Sevilla. Nuestro objetivo es que aprendan a bailar sevillanas y encuentren un grupo de personas afines con los que salir en la Feria. Finalmente nos hemos encontrado, que no sólo acuden estudiantes de fuera de España, sino que hay muchos españoles que por cualquier motivo no han conseguido aprender, no tienen tiempo para apuntarse a una academia, propiamente dicha, o desean repasar un poco antes de la Feria. Sin olvidar a aquellos que sí saben bailar y disfrutan de las sevillanas y el ambiente relacionado, como podríamos ser los propios instructores.

 P. ¿Se puede aprender idiomas bailando sevillanas?

R. Gracias a la formación de los instructores y la experiencia de varios años de talleres, el taller se imparte en inglés y en español, atendiendo a las necesidades del público. En una actividad física como es el baile se puede ver claramente el significado de las palabras y el contexto permitiendo a aquellos participantes que estudian español someterse a una prueba de fuego entre el ruido, la música y la velocidad del propio baile. De la misma manera, para los españoles asistentes es todo un reto trasmitir no sólo el movimiento en sí mismo sino la tradición y el trasfondo asociado y, si es posible, lo que aquí llamamos “arte”.

 P. ¿Cuál es la estructura del taller?

R. El taller se define como sevillanas de supervivencia. Todos los instructores coincidimos que a bailar se aprende bailando, con lo que intentamos dar unas nociones básicas de los movimientos para poder empezar a bailar lo antes posible y que mediante la práctica, las correcciones in situ y la observación de otros alumnos, cada uno forje su propio estilo. Dependiendo del número de participantes se puede ir a una velocidad u a otra, pero intentamos que en una o dos horas sepan las cuatro sevillanas y puedan bailar, aunque necesiten mirar al compañero de vez en cuando.

Nosotros no somos ni queremos ser una academia de baile. Lo repetimos varias veces durante el taller: con este taller podéis defenderos bailando sevillanas, pero si queréis aprender el baile técnico necesitareis una academia y por supuesto más de cuatro o cinco horas de talleres antes de la Feria. Nosotros adaptamos nuestro producto al público: gente que no tiene ni tiempo ni desea volverse un experto bailarín, le basta con poder divertirse en la caseta haciendo algo más que sentarse a beber rebujito.

Intentamos dar el taller en un tono informal con anécdotas y consejos útiles, tanto dentro como fuera del baile propiamente dicho. Lo que aprendes mientras ríes y bebes una copa, de rebujito o manzanilla por supuesto, es mucho más difícil de olvidar.

  P. ¿Quién lo imparte?

R. El ideólogo es mi hermano Juan José Vivas Pérez, estudiante de Ingeniería Industrial de la Universidad de Sevilla y miembro activo de Sevilla Intercambio. También estamos Pilar Sastre López, estudiante de Química de la Universidad de Sevilla y la que tiene una formación más técnica en cuanto a baile se refiere y yo, Alfredo Vivas Pérez, estudiante de Ingeniería Informática y miembro de la junta de Ingenius. Otros que impartieron estos talleres en ediciones anteriores son Lucía Recio Rubio y Ana Sastre López, ambas Ingenieras Industriales.

Todos somos sevillanos, de nacimiento o desde edad muy temprana, amantes del baile y, curiosamente, estudiantes de ciencias.

 P. ¿Qué tipo de colaboraciones recibís (universidad, local…)?

R. En este apartado es imposible no nombrar a Eduardo Torres Chacón, Vicepresidente de Ingenius y principal organizador de Sevilla Intercambio. Gracias a su activa colaboración pudimos hacer difusión de este taller y de sus próximas ediciones. Agradecemos al Departamento de Comunicaciones de la Universidad de Sevilla, por su difusión, al igual que a las páginas de Facebook “Sevilla pa tiesos” y “Cosas interesantes que hacer en Sevilla”. Agradecer también al Boston Burguer (Calle San Fernando, 25, 41004 Sevilla), por permitirnos usar su local para la impartición del taller.

 P. ¿Hacen falta conocimientos previos?

R. Ninguno, el taller comienza desde cero. Al fin y al cabo, hasta los que saben tienen que repasar los pasos, y muchas veces mezclan las sevillanas. Lo único que se espera es ganas de aprender. Ni siquiera es necesario saber bailar. La sevillana, al contrario que otros muchos bailes, es un baile cerrado: siempre se repiten los mismos pasos en el mismo orden, no es necesario improvisar. Eso consigue vencer ese pánico que sienten normalmente los chicos a la hora de bailar.

 P. ¿Cuál es la reacción de los extranjeros al toparse por primera vez con una sevillana?

R. Mejor de la que cabría esperarse. Concentración y menos sentido del ridículo que muchos españoles, que se muestran reacios a bailar “sin el cigarro y el vaso de rebujito en la mano” o moviéndose en más de una loseta. Además, con nuestra técnica, se aprende rápido para perfeccionar, luego, en la pista o en la caseta. Mi hermano consiguió enseñar en otras ediciones a una decena de chicos alemanes a bailar las 4 sevillanas en 45 minutos.

 P. ¿Con qué sensación se van los alumnos?

R. Con ganas de repetir. Tanto que encontramos alumnos que por cualquier razón han alargado su estancia y nos preguntan durante el resto del año cuándo vamos a repetir los talleres, sin importar cuantos meses queden para la Feria. También cabe destacar la sensación de aquellos que ya saben bailar y vienen para pasárselo bien o por acompañar a algún amigo o pareja. Ellos disfrutan igual que los que no han escuchado antes una sevillana, y se integran con el grupo ayudando a los instructores cuando es necesario, cosa que les agradecemos enormemente.