Pregunten en las librerías, la respuesta será la misma: «Está agotado, estamos esperando otra edición». Ha sido el éxito literario de las navidades y todo apunta a que tendrá continuidad en cuaresma, su hábitat natural. Es «El asesino de la regañá» (Editorial Seleer), el primer libro de Julio Muñoz, el alter ego en Twitter de @RancioSevillano. Una sátira en clave de novela negra de una Sevilla rancia y burlona en los previos de la Semana Santa. Todo un decálogo de típicos y tópicos bien aderezado por personajes de la vida social sevillana que serán bien reconocibles por el ávido lector. Costumbrismo hecho letras del que Julio Muñoz saca jugo.

Pregunta: ¿A Sevilla le cabe un libro como ‘El asesino de la regañá’?
Julio Muñoz: Desde luego que sí, y es una buena noticia. Si un libro que se basa en reírnos de nosotros mismos no tuviera cabida… Mal iríamos. Yo creo que lo más sevillano que hay, después de un serranito, es reírse de uno mismo, y de eso, simplemente, va el libro.
¿Es una ciudad a la que le gusta reírse de sí mismo o tolera mal ser protagonista de algo que excede la imagen tradicional?
Yo creo que mientras nos riamos nosotros lo toleramos bien. Una de las mayores satisfacciones que me ha dado el libro es que le ha gustado tanto a los de las patillas de hacha como a los de las gafas de pasta. Todos son sevillanos, y todos han sabido ver que tenemos tela de guasa cuando nos tomamos en serie a nosotros mismos. Por ejemplo, en la presentación del libro, dos amigos se presentaron por sorpresa vestidos, uno de costalero y otro de nazareno. El nazareno se puso a dar las invitaciones a botellines y a esto me vino un sevillano de sevillanísimas maneras y me dijo «Rancio, hay un nazareno repartiendo tickets de botellines», yo me esperé lo peor, la verdad, y sin embargo dijo «por un lado no me gusta y por otro sí, porque son botellines», y empezamos a reírnos juntos.
Julio Muñoz firmando su libro¿De dónde surge la idea del libro?
Pues soy periodista y cuando iba de camino a El Pedroso cuando el escándalo del Fondo de Reptiles. En el coche de camino nos pusimos a imaginar cómo sería un justiciero «de sevillanas maneras». Rápidamente salió la regañá como arma, los escenarios, las formas de los asesinatos, los sospechosos… La verdad es que nos reímos mucho de camino, y cuando me quedé en el paro, me propuse escribirla.
¿Ha sido un ‘parto’ fácil?
Sí, la verdad es que fue hacer una estructura y desarrollarla. Tampoco lo considero una novela, es casi un chiste largo, no tanto como el de los Garbanzos, pero largo. Para mi su clave es la honestidad, la he intentado escribir cómo a mi me gustaría leerla, sin un narrador que describa demasiado y sin un lenguaje que trate de decir «eh, mira qué de palabras sé ¡Y cuántas esdrújulas!». El estilo es casi telegráfico queriendo, no es pretencioso, yo lo que quería era que llegara directamente. Por un lado me ha puesto triste y por otro alegre que muchos me han dicho, ya mayores «es el primer libro que me leo». Igual, determinada manera de escribir relacionada con los egos aleja a la gente de la literatura.
¿Y encontrar una editorial que apostase por él?
Pues hubo varias interesadas pero todas me proponían la co-edición, es decir, pagar yo la mitad. No me pareció justo y en el último momento, cuando la iba a colgar gratuitamente para que el que quisiera la leyera, me llamó Se Leer, y apostó por el libro sin tener que adelantar yo ni un euro. Me ha gustado mucho hacerlo todo con gente pequeña, el libro lo edita una editorial modesta y se vende mayoritariamente en pequeño comercio. Las grandes superficies ya venden bastante, y aunque el libro esté en ellas, yo siempre he intentado fomentar a través de las redes sociales que se comprara en pequeñas tiendas. Más adelante, me encantaría que el libro se pudiera comprar en sitios que aparecen como El Rinconcillo, el Tremendo, el Garlochi… Para mi ese es su punto de venta natural.
La editorial es de Málaga ¿en Sevilla no se atrevían?
Hubo algunas que sí se atrevieron, pero con unas condiciones que a mi me parecían abusivas. Desde luego también tengo que decir que a muchas no les interesó porque pensaban que era demasiado polémico. Yo creo que pensar que alguien se puede molestar por un libro como “El Asesino de la Regañá” es no entender muy bien esta ciudad.
¿Sevilla es rancia o es solo una imagen burlona que da mucho juego?
Es rancia. Con lo bueno y lo malo que tiene. A mi me gusta mucho correr y por ejemplo la música de modernos. Sin embargo cuando voy por el muelle de la sal y llego a la Torre del Oro, paro la música y me encanta correr escuchando a las bandas de cornetas ensayando. Esa es la esencia de mi ciudad, y me encanta, y la hace especial, y es rancia… y no pasa nada.
¿Qué es ser rancio?
Ser rancio es tatuarse un palodú.
Detalle de 'El asesino de la regañá'¿Se puede ser rancio y tener 15.000 seguidores en twitter?
Y a mucha honra. Además está como de moda en Twitter, existe también Sr.Rancio, Ranciosenfurecidos, Ranciasevillana… Es maravilloso utilizar algo tan moderno como twitter para avisarnos de que en tal cadena están repitiendo la Semana Santa del año pasado.
¿Te asusta que a algunos aludidos le siente mal el libro?
Espero que no, desde luego, todo el que sale en el libro es porque de verdad lo admiro. Por ejemplo, el ABC. Aparte de ser un icono de la ciudad, es el periódico que siempre ha habido en casa de mi abuela, donde yo me crié. A ella le gustaba por Antonio Burgos y por las grapas, se apasionaba con los jeroglíficos de Ocón de Oro y a mi me encantaba el Blanco y Negro y los juegos de encontrar las diferencias. De alguna manera pertenece tanto a mi educación que tenía que estar.
Tampoco todos los personajes reales, son rasgos mezclados, pero sí, es normal que recuerden a personajes reales de la ciudad. Desde luego, me consta que lo han leído varios y todos se han divertido. Es más, ¡Hay gente que me ha pedido ser asesinado en la segunda parte!
Eres periodista. ¿El libro es una estampa costumbrista de la Sevilla de hoy o pura fantasía? o ¿qué hay de cada cosa en el libro?
El libro es más real de lo que parece. Quizá por esa deformación de ser periodista me obsesionaba cuidar los detalles, los nombres de las calles, rasgos… No quiero que mi libro cometa errores como la película de Tom Cruise que se grabó aquí y en la que metían los San Fermines o Fortaleza Digital de Dan Brown y el lío que se hace con cómo es la Giralda y como no. Honestamente, yo he pateado mucho la ciudad, y hay sitios como la Capilla de Adoración Perpetua de Plaza Nueva, o el mismo Garlochi, son parte de una Sevilla no tan visible, pero alucinante, que he tratado de que quede retratada. Por otro lado, las anécdotas son todas verídicas, tengo la suerte de que mi padre y mi tío tienen una imprenta en el Muro de los Navarros por las que pasa todo tipo de gente, y cada uno con historias deliciosas para un libro de guasa como este.
 
¿Te planteas una segunda parte?
¡Sí! La primera parte esta ambientada en la Semana Santa y la segunda irá a en la Feria. Si todo va bien acabará en una tercera en El Rocío. Ya tengo pensado el principio de la segunda parte y de momento a los que se lo he contado, se han muerto de la risa. Eso sí, habrá un arma diferente a la regañá… y ha salido en esta entrevista.