¡El cabaret ha vuelto! Humor canalla, coreografías delirantes y música en directo. Todo eso es «The Lovers (el animal amante)», la propuesta que la actriz madrileña Roma Calderón presenta desde este 17 y hasta el 20 de septiembre en la sala La Fundición. ¿Está preparado para «un viaje inolvidable a lo largo de su vida amorosa»?

Pregunta. ¿Ilusionada por volver a las tablas sevillanas?

Imagínate, he vivido 16 años aquí, he crecido mucho en esta ciudad, y tengo a gente muy querida aquí. Por no hablar de que en su día inauguré La Fundición, justo la casa que me acoge ahora.

Roma CalderónP. ¿Se nota la diferencia entre el público de Méjico, Madrid o Sevilla?

Hay diferencias claro, la forma de participar y la mirada, del público mexicano es más inocente y tímida, los madrileños si les das permiso son muy participativos y espontáneos, y los sevillanos, si les gusta tu trabajo te sacan en hombros directamente.

P. ¿Qué tal ha ido esa gira por latinoamérica?

Es mi tercer año llevando «The Lovers» y ya me están reclamando para el 2016… creo que eso dice bastante. (Risas).

P. ¿Qué se encontrará el espectador que vaya a ver tu espectáculo?

A una Pin Up de piernas interminables, pelirroja y gansa haciendo música en directo, humor inteligente, números musicales que llegan a emocionar, mucha improvisación y mucho mucho amor hacia el ser humano.

P. ¿En qué experiencias se basa el espectáculo?

Decidí hablar sobre la capacidad ilimitada que tiene el ser humano de amar, y la manera más honesta que encontré de hacerlo fue utilizando mis propias vivencias, mis propios amantes, las personas que me han hecho crecer, mis miedos, que son universales, mis secuelas, que son como las de cualquiera, en definitiva: en el amor en múltiples fórmulas.

P. ¿No da un poco de pánico ese mirar atrás, en lo que ‘vida amorosa’ se refiere?

Al contrario, a mi lo que despierta es una profunda sensación de agradecimiento a esas personas con las que he crecido y me he conocido.

P. ¿Es cierta la frase de que de todo se termina riendo?

Depende, hay situaciones muy graves de las que no hay que reírse, pero yo prefiero hablar de relaciones basadas en el respeto: no importa el tipo de juego, importa que sus miembros compartan las mismas reglas

P. ¿Por qué el nombre de «The Lovers, el animal amante»? ¿Hay mucho de animal?

(Risas) Eso espero, es algo a lo que no quiero renunciar.

P. ¿Por qué el cabaret?

Por la libertad que me brinda a la hora de experimentar con todas las disciplinas que he ido desarrollando. Por la cercanía del público que sin duda es un personaje fundamental en este formato. Por lo que tiene de crítica (entendida como análisis de situaciones) como punto de partida para proponer cambios. ¡Ah! y por género gamberro y descarado, es tremendamente divertido.

P. ¿Vivimos el resurgir del cabaret?

Absolutamente ¿no es maravilloso?