Una Sevilla ilustrada para niños. Esta es la idea que la editorial Kokoro ha puesto en las librerías de la ciudad con su «Olé Sevilla», una guía que recorre los principales monumentos, costumbres y la rica gastronomía sevillana con un lenguaje accesible a los más pequeños de la casa. Lo mejor, las ilustraciones que redescubren clásicos como la Inmaculada de Murillo o la Catedral y el Alcázar. Reproducción fiel adaptada a los ojos de los niños, una difícil y tarea que la ilustradora sevillana María Hesse realizó durante muchos meses de trabajo. El resultado, una obra imprescindible para inculcar buenos hábitos de lectura a los hijos, nietos, sobrinos… Así lo cuenta.

Pregunta. ¿Cómo os planteáis hacer una guía ilustrada de Sevilla para niños?

Respuesta. La idea original parte de la editorial Loving Books y su «¡Oh! Málaga» de Alejandro Villen (ilustrador y escritor del libro) y María Corredera (maquetadora y editora). Se dieron cuenta que en Málaga faltaba un libro para niños que hablara de la ciudad, desde la historia hasta la gastronomía, costumbres, etc. y con una visión muy fresca, sin tratar a los niños como tontos. Se aprende mucho de la ciudad pero de una forma divertida. Recuerdo que una vez dijeron que no querían que tuviese ni la visión de los padres ni la de los profesores, que era más bien como el trato que se tiene de tíos a sobrinos.

El libro funcionó de maravilla, y Kokoro (editorial sevillana) apostó por llevar ese mismo formato a Sevilla con la colaboración de Alejandro, pero este pensó que sería más apropiado que lo realizara una autora de la propia ciudad. Les habló de mí y después de ver mi portfolio, decidieron contar conmigo como ilustradora.

El Alcázar, por María HesseP. ¿Cómo planteas tu trabajo al saber que la publicación está pensada para niños?

R. De maravilla porque este es el campo que más me gusta, creo que en el fondo hay una gran parte de mí que sigue siendo niña. Para mí fue un autentico regalo que me dieran esta oportunidad. Además yo era muy fan del libro de Málaga así que el reto sobre todo era estar a la altura.

P. ¿Qué caracteriza a las ilustraciones de Olé Sevilla?

R. Eso es complicado de responder para la propia autora, una cosa es lo que la gente ve y otra lo que uno hace o al menos intenta. Yo quería que fueran unas ilustraciones amables y divertidas, que llamaran la atención del público. No sólo para niños sino para el adulto que decide comprarlo, porque la guía, aunque esté dirigida principalmente a menores también es interesante para adultos y extranjeros. Quizás lo más destacable sea el color o, al menos, eso dicen.

P. ¿Cuál ha sido el principal reto de este trabajo?

R. Los edificios ¡son complicadisimos! Lo primero a lo que me enfrenté fue a la Plaza de España y a la Catedral ¡y madre mía! ¡qué de detallitos tiene!

P. ¿Cuántas horas has dedicado a las ilustraciones?

R. Uff, eso es lo que la gente no ve. Cada página tiene muchas ilustraciones, tuve que hacer también la disposición de ellas en las páginas y donde iría el texto. Horas no puedo decir, pero fueron siete meses intensivos y exclusivos para el libro. Fue casi un parto que gracias a dios no duró nueve meses, pero poco le faltó.

Una flamenca de María HesseP. ¿De cuál te sientes especialmente orgullosa?

R. A mí la que más me gusta es la página sobre el río guadalquivir. Me lo pasé genial dibujando el barco vikingo y el japones, y personalmente creo que tambien es la más divertida para los niños. Y también la reinterpretación de los cuadros de Murillo, Velázquez y Zurbarán. En el libro salen en pequeñito, pero si lo vieras en grande, tienen millones de detalles e imitan la textura del lienzo original. Me lo pase genial disfrazando al marciano (co-protagonista) de diferentes personajes.

P. Trabajar con monumentos tan reconocibles ¿obliga a afinar mucho más las ilustraciones?

R. (Ridas) Eso casi está ya respondido. Obliga y mucho. Tienen que ser reconocibles pero mantener, a la vez, la estética del libro en su conjunto. Fue tremendamente complicado y podía dedicar una semana entera para hacer edificios como la Catedral.

P. A buen seguro habrás descubierto la ciudad a muchos niños. ¿Con qué te gustaría que se quedasen?

R. Con lo que no sale, la Sevilla que yo conozco y que por desgracia es menos turística. La otra Sevilla.
Fuera de eso, supongo que con la historia, me parece interesantísima. Y la gastronomía claro. Si gracias al libro el niño se come con gusto unas espinacas con garbanzos, eso ya a mí me ha ganado.

Ilustraciones de María Hesse

P. En este trabajo te animas a hacer ilustraciones de obras de arte como la Inmaculada de Murillo. ¿Es importante el proceso de documentación?

R. Que Murillo, Velázquez y Zurbarán me perdonen. (Risas). El proceso de documentación está presente durante todo el libro. Yo no he escrito los textos, pero estos se escribieron después de hacer las ilustraciones. Es decir, que en cada doble página yo hacía una selección de lo que iba a aperecer. Tenía que coger lo que consideraba más «importante» y desechar el resto. Así que te documentas tanto a nivel textual como visual. Y cada detalle cuenta como, por ejemplo a modo de anécdota, que los vikingos no llevaban cuernos en los cascos.

P. ¿Qué es lo que más sorprende a los niños?

R. El marciano vestido de seise. Es una idea muy loca ¿tú lo habias visto antes? Además el personaje está un poco loco.
Otra cosa que les encanta es cuando descubren que una parte de la «Guerra de las Galaxias» fue rodada en la Plaza de España.

P. ¿Os planteáis exportar la idea a otras ciudades?

R. Se está haciendo. Palabrotas ediciones sacará en navidades «¡Oh! Granada» ilustrado por María Corredera. Tiene muy muy buena pinta.