No es por casualidad que, después de más de quince años dedicada en cuerpo y alma a enseñar dibujo y pintura, Lola Carmona (Sevilla, 1965) se haya decidido a presentar su primera exposición individual. El título de esta exposición, «Miradas al interior», representa no sólo una mera introspección, sino que también simboliza el esfuerzo por reflejar sentimientos íntimamente arraigados en su persona.

Surge de la necesidad de comunicar diferentes experiencias, aprendizajes y sentimientos por las personas y cosas que nos rodean, de explorar el yin y el yang de cada vivencia: el daño, la pérdida, el dolor que podemos sentir, y su contrapunto de belleza, amor, libertad y superación. Si en estos tiempos, la esperanza se halla en niveles mínimos, es aún más necesario pararse y «mirar al interior», para buscar lo positivo, aprender de los errores y salir adelante.

Pregunta ¿Hay alguna idea que hile y domine la exposición Miradas al interior?

Respuesta. La idea predominante, como muy bien has captado, es la introspección, bucear en los propios sentimientos, auto-conocerse, Todo esto es en sí mismo un reto personal en el que yo trato de ir profundizando, aprendiendo de mí, de mi vida, de mis aciertos y de mis errores. Es un proceso de búsqueda permanente. Para mí, cada persona tiene un rol absolutamente irreemplazable: ser un buscador.

P. ¿En los tiempos difíciles como los actuales se tiende más a la introspección?
R. Creo que en los tiempos fáciles se tiende a la trivializar. Conseguir las cosas fácilmente suele llevar aparejado una cierta desvalorización. El esfuerzo es en sí mismo, necesario para que podamos apreciar lo que conseguimos. Es algo consustancial a la naturaleza humana y creo que es por todo ello que, en tiempos de crisis, cuando la abundancia se agota, solemos retornar a nuestra propia esencia, que es donde realmente podemos encontrar paz y sentido a nuestras vidas.
Miradas al interiorP. ¿Sueles pintar pensando en el efecto que tus pinturas surten en el espectador? ¿qué te gustaría transmitir en Miradas al interior?
R. Cuando pinto lo hago pensando en combinar la expresión de mis propios sentimientos con la posibilidad de que el espectador logre captar aquello que he tratado de expresar. En cualquier caso, me conformo con provocar en el espectador emociones. Emociones que no tienen por qué coincidir con mi idea original porque cuando esto ocurre el espectador hace también «suya» la obra, la lleva a su terreno personal, a sus emociones, a sus vivencias. Esto es lo bonito del arte: compartir una idea que se se amplia y reverbera a medida que más espectadores la van conociendo, asumiendo, interiorizando. El poeta utiliza palabras para transmitir sus sentimientos; el pintor, colores, texturas, formas,…
P. He podido saber que sientes interés por los opuestos interdependientes: hin y yang; dolor… ¿qué te fascina de esta relación de necesidad de estos elementos?
R. Los opuestos, el yin y el yang, forman parte de la vida. Disfrutamos de la alegría en contraposición a la pena. Experimentamos la ausencia cuando ya no sentimos cerca a alguien. Somos así: complejos. Siempre nos estamos moviendo en ese continuo, donde para reconocernos en un extremo es inevitable haber experimentado el otro extremo. Y paradójicamente, necesitamos de ambos opuestos para completar nuestra vida, que sin ellos, sería absolutamente insulsa, sin color. En el cuadro «Contradicciones» utilizo la curva y la recta, el sol y la luna, y los colores complementarios con diferentes texturas para representar la armonía de la vida.
P. La obra destaca por el amplio abanico cromático. ¿El color también entiende de crisis? En caso positivo, ¿cuál es la relación? ¿A más crisis, más color? ¿O es al contrario?
R. El color es un concepto universal y puede adaptarse a cualquier estado emocional. Para mi los colores más apagados suelen asimilarse a estados de angustia, desasosiego, intranquilidad. Por contra los colores más vivos, independientemente de que sean cálidos (amarillos, rojos) o fríos (azules), me transportan a estados de ánimo de superación y autorrealización personal.
Lola CarmonaP. Artista y profesora. ¿Qué aporta dar clases a los alumnos?
R. La verdad es que la docencia es para mi algo muy gratificante. El convivir con ellos supone asimilar sus emociones, compartir con ellos una parte de su vida interior. Para mí es un absoluto privilegio.
P. Esta condición de profesora ¿te hace estar más en contacto con realidades inaccesibles para otros profesionales?
R. Hay otras profesiones donde la relación interpersonal es también muy fuerte. En mi caso, yo siento a mis alumnos muy cerca y muchas veces soy capaz de intuir por sus pinturas sus estados de ánimo, sus preocupaciones. También sus alegrías. La pintura es un medio de expresión único donde puedes plasmar lo que en muchas ocasiones no puedes decir con palabras.
P. Sobre el título de la obra. ¿Por qué Miradas al interior?
R. «Miradas al interior» representa una búsqueda personal e íntima de los acontecimientos de mi vida que más me han marcado. Es como realizar un autorretrato utilizando colores, texturas y formas que no tienen parecido con la figura humana, pero que me definen como persona.
P. En una sociedad que tiende eminentemente a las relaciones hacia el exterior con la moda de las redes sociales en la que predomina el lado público de las personas. ¿Es más necesario una mirada al interior?
R. Creo que poco se puede transmitir a los demás si no cultivamos nuestra vida interior. No minusvaloro en absoluto las relaciones con los demás. Somos seres sociales, pero la calidad de nuestras relaciones, la forma en como llenamos el vaso de los demás, y cómo los demás llenan el nuestro, depende en mucha medida, de nuestra riqueza interior, de nuestro auto-conocimiento, de evitar “+«máscaras» que después cuesta mucho quitarse y además te desvirtúan. En definitiva, de ofrecer a los demás, lo más puro y esencial de ti mismo.

EXPOSICIÓN: Miradas al interior

AUTORA: Lola Carmona

LUGAR: Galería Manuela Talaverano. Calle Conde de Barajas, 21. 41002 Sevilla

INAUGURACIÓN: Viernes 15 de febrero a las 18 horas

DURACION: Del 15 de febrero al 12 de marzo de 2013

HORARIO: Mañanas, de lunes a viernes, de 10 a 13,30 horas. Tardes,

miércoles y viernes, de 17 a 19,30 horas. Resto: cita previa