¿Es posible cometer un asesinato con una regañá? ¿Y con un palodú? En la mente de Julio Muñoz Gijón, sí. El periodista y escritor ya ha anunciado la fecha del lanzamiento de su segundo libro «El crimen del palodú». El 21 de noviembre llegará a las librerías la segunda entrega de esta saga de humor y suspense que satiriza a la sociedad sevillana. Una práctica que también le ha supuesto al autor el reconocimiento como Mejor Twittero de Sevilla en la última gala de los premios Blogosur por su perfil @RancioSevillano.

La pregunta que más veces te habrán hecho ¿a quién o qué personajes matas en «El crimen del palodú»?

Pues nadie en concreto, pero es verdad que me he inspirado en gente de la ciudad. Todos los personajes son un poco de varias personas, unas conocidas y otras no, pero como no son exactamente jugamos con pseudónimos. A ver, por darte nombres, un cantante que llenó la plaza Sony de la Expo, y con razón. Una reportera histórica de la televisión local de Sevilla, algún alcalde, alguna empresaria de la calle del infierno dedicada a los Gofres que ha salvado más vidas que el 112… Sobre todo quiero destacar que es desde el cariño y la admiración absoluta, igual que la primera parte, es gente que a mí y a un montón de sevillanos nos han influido mucho más de lo que parece. Son piezas de nuestro imaginario. En el primer libro decía que no hay nada más sevillano que reírse de uno mismo, y para mí eso sigue siendo el primer mandamiento.

Portada de «El crimen del palodú»¿Hay algún personaje de «El asesino de la regañá» que repita?

Los protagonistas siguen. Villanueva el detective de Madrid sigue investigando y Jiménez, el policía local de Sevilla sigue martirizándolo y enseñándole sitios para comer que no vienen en las guías turísticas de Sevilla del Lonely Planet. Ahora entra el amor en esa ecuación (no entre ellos), Guadalcanal, algún bar que debía de haber entrado en la primera parte por lo que significa para los sevillanos y como homenaje porque su dueño está a punto de jubilarse y le tengo muchísimo cariño… No sigo que al final lo cuento todo

¿Alguno de los personajes de la primera novela te ha llamado para felicitarte (o para otra cosa)?

Sí, muchos, ha sido una pasada. No cuento quién me ha llamado porque la primera parte se va a reeditar otra vez y no quiero fastidiar sorpresas a los que no la hayan leído, pero tengo pendiente varios cafés, que espero se conviertan en tarde de botellines, con varios inspiradores de la primera parte.

¿Cuántas veces has escuchado eso de «A ver si me sacas en el próximo libro»?

Ha llegado el momento en el que había mucha gente que quería que lo matara, en el segundo libro se entiende. Se lo contaba a mi madre y se ponía mala, me decía “niño por Dios, a mí no me cuentes que vas a matar a ndie”. Pero creo que los que salen son los que tienen que estar, me parece que todo el mundo estará de acuerdo. De hecho faltan muchos que ya estoy pensando para la tercera parte. Por marcar un patrón, todo el que podría ir a que lo fotografiara Luis Crux es objetivo de las novelas, aunque paradójicamente aún no he sacado a ninguno ¿O sí?

¿De qué va este segundo libro?

Bueno, el serial killer que parece que habían detenido en la primera parte pertenecía a algo más grande como ya se apuntaba al principio. Los guardianes de la Sevilla más tradicional llevan años organizados en una oscura sociedad que se llama Serva La Bari. La acción se desarrolla ahora en la Feria, imaginaos la que se puede liar con un asesino el Lunes del Alumbrao. Un dato, todo se desarrolla en la feria, pero empieza fuera de Sevilla con un intento de sacrificio en el tapón de Matalascañas, aunque bueno, ideológicamente Matalascañas es más Sevilla que Sevilla Este

¿Hay alguna trama que se pueda revelar?

La del tapón de Matalascañas creo que ha quedado divertida, después hay diálogos aclaradores con Don Papa en el Salvador por ejemplo, o citas secretas en La Carbonería… Lo más difícil está siendo no contarle nada a todo el que me pregunta, la verdad es que si se cuenta, se desactiva gran parte del humor. La reivindicación de que Paco Gandía tenga su calle en Sevilla por supuesto está presente. Es increíble que aún no tenga una calle alguien así.

Sobra preguntar sobre si el humor estará presente, ¿no?

Un indicativo cuando escribí el primero es que se lo di a varios amigos que tenían relación con editoriales antes que nadie y todos me escribían mensajes al móvil mientras se lo leían del tipo «jajajajajajjajajajajajajajajajjajajajajajajajajajjajajajajajajjajaja», esta vez ha sido igual, incluso más. He cambiado de editorial porque nos identificamos más, de hecho hacemos las reuniones en El Salvador y en el Vizcaíno, y me dijo textualmente, «Me he reído todavía más con la segunda». Espero que a la gente le pasé lo mismo. Ojalá.

El asesino de la regañá¿Se puede hablar de una saga?

Bueno, en principio hablamos de tres, a ver si este gusta tanto como el primero, que fue algo con lo que aluciné, de verdad, solo puedo decir «Gracias«. La idea es un libro más sí.

A la hora de escribir los libros ¿Cuál te ha costado más?

Pues lo más complicado con diferencia era apuntar en donde pudiera las ideas que se me iban ocurriendo a mí o a amigos para la novela. De repente estás comiendo pajaritos en el Ruperto y a uno se le ocurre, «quillo ¿y si hacemos esto con el lago de la Plaza de España?» Y todos nos morimos de risa inventando, pero el que tiene que apuntarlo en el móvil o en una servilleta de las de «Gracias por su visita» soy yo. Y lo que es más difícil ¡leer al día siguiente qué es lo que apunté!

¿Había cierta presión tras el éxito de «El asesino de la regañá»?

Para nada, no sé otros escritores, yo me he hartado de reír con el libro y con lo que vino después. Es increíble el cariño que ha demostrado la ciudad, en serio, no solo en redes sociales: Una tienda de globos de la calle Baños me regaló un nazareno de globos, una de Semana Santa me diseñó un antifaz con boca para poder tomar botellines… Todos han tomado el libro como suyo y por contagio a mí me han cogido como un amigo. Eso es maravilloso. Mira, yo soy periodista el día 31 de diciembre volvía de Barcelona tras hacer un reportaje sobre el timo de las preferentes, volvía a Sevilla para la cena y en el avión vi a un chaval que llevaba una pulsera que ponía “Yo soy @ranciosevillano” y que regalaba una tienda de Triana cuando comprabas el libro. No le dije nada porque me dio vergüenza, pero al pasar por su asiento vi que tenia el libro y ya no pude más. Le dije «Ese libro lo he escrito yo». El chaval vivía en Moscú, creo, y me dijo que le hacía estar más cerca de Sevilla. Conclusión, a él le habría servido en Moscú, pero nos tomamos una cerveza juntos en el avión y a mí me sirvió más porque si no hubiera escrito el libro yo habría ido aburrido leyendo la revista de Iberia.

 ¿Tenías claro que habría un segundo libro?

Sí, pero dependía de la acogida. Cuando vi que a la gente más o menos le gustó, comencé a guardar ideas. Y por lo que me dicen en Twitter hay ganas de saber qué pasa entre Villanueva y Jiménez. Una diferencia es que me gustaría que el libro saliese de las librerías, que estés en el Garlochi, en el Habanilla de la Alameda, en el Tremendo, en El Rinconcillo o en Sombreros Maquedano y se pueda comprar. No es un libro para el lector tipo, que también, es muy social, de comentarlo con amigos en una barra, a ver si se puede hacer, en cuanto tenga un rato me paso a preguntar, a ver si la gente de esos sitios se anima, no estaría mal tomarte una tortillita de jamón en El Rinconcillo, dos cervecitas y llevarte el libro ¿no?

Julio firmando un libroUna regañá, un palodú… ¿Qué será lo próximo?

Ahí voy, de verdad que con eso no tengo ni idea, mi hermano pequeño Diego dice que haga la tercera con un pestiño… ¡Pero es que matar a un tío con un pestiño es muy complicado!

Con el primer libro tuviste que irte a una editorial malagueña para que te lo publicasen ¿Has recibido llamadas de alguna (editorial) sevillana ofreciéndose?

Bueno, cambio de editorial. Muy agradecido a Seleer porque confiase en mí, ahora paso a Almuzara porque David el editor vive en la calle Feria. Además han entendido el libro como un juego también, puedo adelantar que será el primer libro del mundo que vendrá con manchas en las hojas, concretamente las manchas redondas de apoyar un botellín, las de tener los dedos pringosos de adobo de Blanco Cerrillo de Tetuán y pasar las páginas, y de otras manchas de cosas aquí. No es gratuito, es una indicación de cómo debe leerse el libro, tomando botellines fresquitos y comiendo boquerones en adobo, aunque bueno, así cualquier libro es bueno… Hay que perderle el respeto a la cultura e integrarla con las cosas que nos gustan.

 En un año has duplicado el número de seguidores en Twitter de @RancioSevillano y te han nombrado Twittero del año ante un Lope de Vega entregado. ¿Cómo digieres estos acontecimientos?

Ostras, no me quiero ni acordar, ¡Qué vergüenza! Para los que no estuvieran, durante la gala, muchos de los asistentes dijeron que si me premiaban tenía que decir en el discurso la palabra «adobo». No sé cómo lo hice pero al final di una vuelta y la metí delante de los políticos del Ayuntamiento que se quedaron alucinados. Fue inolvidable, el Lope de Vega es uno de los sitios que hace que Sevilla sea impresionante.

¿Deseando que llegue el 21 de noviembre?

No te puedes imaginar, estoy literalmente atacado, ¡Es mucha responsabilidad sacar un libro manchado de adobo y botellines! Un poco en serio, está todo el mundo invitado, será en Librerías Beta, la de Sierpes. Después obviamente iremos a tomar algo, así que está todo el mundo invitado.