Londres, Florencia, Berlín, Madrid y, sobre todo, Sevilla. A caballo entre la figuración y la abstracción pero siempre fresca, intuitiva y espontánea. Así es la pintura de la artista Ángela Mena, que se muestra desde este miércoles en la ciudad a escasos metros de su propio taller (calle Rosario, número 7). La sevillana da respuesta así a las voces que pedían conocer su obra y que finalmente se ha concretado en una exposición que lleva por título «Estudio y obra», un repaso a la trayectoria profesional de esta licenciada en Bellas Artes que ha expuesto en ciudades europeas y en la que el color se alza como absoluto protagonista.

P. ¿Por qué el título «Estudio y obra»?

R. Más que una exposición es una presentación de mi área de trabajo, mi estudio, el lugar donde desarrollo mis proyectos.

Pregunta. ¿Cuántas obras se exponen en esta inminente muestra?

Respuesta. De 25 a 30 obras

P. ¿Hay algún hilo conductor entre ellas?

R. Siempre hay un hilo conductor, incluso cuando crees que no lo hay, pues son obras en su apariencia muy diferentes, pero todas entrelazadas básicamente por el color y el espacio.

P. Expones en Sevilla y bajo tu estudio, ¿da tranquilidad jugar en casa?

R. Las exigencias son siempre las mismas, en casa o fuera de ella, siempre ofrezco una obra de calidad y fiel a mí.

Detalle de la obra de Ángela MenaP. ¿Qué define la obra de Ángela Mena?

R. Una obra en su apariencia suelta y espontánea pero con un amplio estudio previo.

P. ¿Hay elementos recurrentes en ella?

R. Mis obras van relacionadas con la naturaleza, vegetación y el paisaje.

P. ¿Dónde es más obvia la evolución como artista?

R. El estudio de la geometría es el comienzo del orden en mi pintura de todo lo aprendido y vuelto a olvidar. Es el comienzo de lo que será y es una obra madura.

P. De la abstracción a la figuración. ¿Qué ha provocado el cambio?

R. Siempre he percibido la pintura de forma muy intuitiva quizás por ello mis primeras miras son de la interrelación del color en sí y cómo esta puede crear en el espectador una sensación agradable sin ni siquiera ser amante de la abstracción o tener una instrucción dentro del campo de la pintura, estos colores se van organizando en el espacio hasta llegar a la figuración, es el color el que muestra a la figura.

P. ¿Qué parte de esa evolución es atribuible a tus experiencias en Londres, Florencia, Berlín o Madrid?

R. Berlín comenzó a enseñarme que la pintura no tiene porque seguir unos cánones, los cuales tenía muy trabajados desde que empezé mis estudios, allí descubrí  que podía hacer lo que verdaderamente sentía, llegando a encontrar mi propio lenguaje.

P. ¿Qué genera más intranquilidad, exponer en Londres o en Sevilla?

R. Exponer nunca genera tranquilidad da igual la situación geográfica en que desarrolles porque siempre hay algo nuevo que vas a mostrar dentro de tu trabajo, algo más que medir en él y algo nuevo y una vez te lanzas solo esperas estar a la altura a las que se merece el espectador.

P. Aquí contarás con la visita de Ricardo Suárez o de Paco Reina. ¿Qué han supuesto para tu carrera?

R. En esta exposición me gustaría agradecer el apoyo y ayuda de varias personas como son mis padres y hacer un especial agradecimiento a Pepe Soto por el especial cariño que pone en cada trabajo que muestro y por ayudarme con sus grandes conocimientos como artista.

P. ¿Y Cuadros Venecia, qué ha aportado a la Ángela Mena artista?

R. Cuadros Venecia ha sido mi primera escuela, la encargada de educar la vista y desarrollar el gusto por el buen trabajo sin discernir el estilo al que pertenece.

P. ¿Con estos antecedentes, la pintura ha sido algo natural?

R. (Risas). Tan natural que ni siquiera yo sabía que pintaba. Lo hacía siempre que podía, me presentaba a los concurso de pintura del colegio que solía ganar, pintaba los caballos de mis amigas y algún paisaje pero sin más pretensión que la de pintar sin pensar que me podía dedicar a ello. Y pocas obras mostraba en casa pues no le daba mayor importancia. Solo sabía que cada vez ocupaba más tiempo libre del que disponía. Y todo hasta que en un día mi madre me cazó pintando y me impulso a mi carrera. La facilidad de ver y de entender los procedimientos fue lo que me hizo valorar que mi mundo estaba aquí metido.

P. ¿En qué trabajas ahora?

R. Me considero una persona creativamente inquieta y, como anteriormente he dicho, muy intuitiva. En ocasiones trabajo en temas que ni siquiera les veo la punta en un principio. A lo largo del procedimiento va diciendo que debo trabajar en ello y es este mismo trabajo el que empieza a constituir mi obra, mis temas. No trabajo en algo concreto, en sí trabajo la obra, es la que coge cuerpo y va caminado sola llevandome desde la abstracción a la figuración, y después se vale de nuevo de lo anterior. Ahora uso todas ellas, abstracción, geometría y figuración, para hacer una única obra.

P. ¿Se vive de la pintura?

R. En estos tiempos se vive de casi muy pocas profesiones, intento más bien sobrevivir, trabajar en lo que creo y en lo que más me aporta. También intento aportar a la ciudad de Sevilla, que afortunadamente poco a poco va abriendo las puertas de un público más actual y exigente de nuevas tendencias y dejando algo más de escenario a un arte más escuchado por el artista.

P. ¿Y con qué fantaseas para el futuro?

R. Me encantaria poder vivir algunos años en Sur América, más concretamente en México DF y tener la oportunidad de poder desarrollar allí parte de mi trabajo bajo esa influencia.