Su nombre es japonés aunque Wabi Sabi sea un negocio situado en pleno centro de Sevilla, a las puertas de la calle Feria, zona de tradicional vanguardia de la ciudad. Venden de todo pero con un factor común: el diseño. De hecho, solo al entrar el ávido cliente apreciará la arquitectura de Anibal González, el arquitecto de la Expo del 29. La oferta se completa con una nutrida programación cultural. Aquí se huye de lo hecho en serie y todo es original.

PREGUNTA. ¿De dónde surge el concepto de negocio de Wabi Sabi?

La idea de crear este tipo de espacio siempre había estado en mi mente, las shop & gallery llevan funcionando muchos años en otros países y siempre me han fascinado, cuando viajo suelo ir a este tipo de «tiendas» especiales que me encantan, me siento muy identificada con ellas y siempre he pensado: «¿Por qué no hay sitios así en Sevilla?», afortunadamente nuestra ciudad está despertando y últimamente hay bastante movimiento en éste sentido, se está creando un nuevo concepto de negocio que está ofreciendo propuestas muy interesantes.

 P. ¿Es un espacio diferente a lo que está acostumbrado el público sevillano. ¿Cómo lo ha acogido?

En realidad ha tenido muy buena acogida aunque la gente lo vea raro o diferente, a la mayoría suele gustarle y me lo dicen, les llama la atención y entran a preguntar porque igual no entienden muy bien qué es lo que hacemos, o la típica pregunta: «¿aquí que es lo que se vende?» La respuesta es: «se vende todo». Es un nuevo concepto para Sevilla, tradicionalmente no se entiende que en una tienda de ropa, se vendan objetos de decoración o antigüedades, o que en una galería de arte se vendan muebles y además de todo eso también hagamos eventos como presentaciones de libros, performances, inauguraciones de exposiciones de arte, catas de vino, teatro, o incluso desfiles de moda o pequeños conciertos acústicos, pero en general la gente se alegra de que surjan ideas nuevas y de las iniciativas diferentes que están revitalizando el barrio.

  wabi-sabiP. ¿Qué singulariza a Wabi Sabi?

Lo singular de Wabi Sabi es que lo seleccionamos todo, cada mueble es exclusivo, las antigüedades son únicas, tenemos piezas auténticas de principios del siglo XX, incluso del XIX, ahora mismo la pieza más antigüa que tenemos es el s.XVIII, seleccionamos las obras de arte que se exponen, a los artistas que participan en cada nueva exposición, la ropa son colecciones muy limitadas, muy pocas prendas y muy pocas tallas, además tenemos colecciones exclusivas de diseñadores noveles y no tanto, algunos de ellos ya han desfilado en EGO, la pasarela de Madrid Fashion Week para jóvenes talentos. Además tenemos nuestro propio taller en el que personalizamos muebles, los reinventamos y hacemos piezas únicas a partir de muebles antigüos a los que damos una nueva vida con el renovado aire vintage. Además hay una cosa también muy especial y es que nuestro espacio en si es singular ya que el propio local es una obra de arte, es parte de un edificio catalogado de uno de nuestros arquitectos más conocidos, Aníbal González, toda la arquitectura del interior y exterior de nuestra tienda-galería está firmada por él, las columnas y vigas de hierro le dan un aspecto industrial perfecto para crear el ambiente tan especial que se respira dentro de Wabi Sabi.

 P. ¿Tenías claro el concepto que querías ofrecer o fue surgiendo a medida que pasaban los días?

Lo tenía muy claro, quería crear un espacio multidisciplinar en el que convivieran en armonía todas las cosas que me gustan: arte, diseño, antigüedades, decoración, libros especializados, moda… pero no quería quedarme ahí, quería crear un espacio vivo, cambiante y versátil, el que ocurrieran cosas y la gente se involucrara en ellas y ahí es donde empecé a organizar eventos relacionados con el arte y la cultura. Soy licenciada en Bellas Artes en la especialidad de diseño gráfico y además soy decoradora de interiores y precisamente por mi formación me veo muy atraída con este tipo de manifestaciones culturales. Al fin y al cabo este tipo de espacios se convierte en una prolongación de ti misma, adquiere la personalidad de la persona que lo lleva y por eso me siento tan a gusto en Wabi Sabi, eso se nota y te hace conectar con gente afín a ti y a tus gustos, además siempre me gusta asesorar al cliente, en decoración por ejemplo siempre me piden consejo de como incorporar un mueble en el resto de sus casas o con qué complementarlo. Otro servicio que también ofrecemos y que nos caracteriza es que alquilamos tanto nuestros muebles como nuestro espacio tan singular como escenario para rodar una película, un corto, para un shooting fotográfico o para un spot publicitario o simplemente para hacer un showroom o una presentación de una nueva marca.

 P. ¿Es difícil decidirse a emprender en estos tiempos?

Entiendo que es difícil, que los tiempos que corren no son buenos para nadie pero yo soy una persona muy inquieta, muy dinámica y creativa, siempre estoy dándole vueltas a la cabeza y pensando ideas nuevas, creo que esa es la actitud que hay que adoptar frente a las adversidades, somos conscientes de que no es el mejor momento pero si tienes una idea en la cabeza yo animo a todo el mundo a que la lleve a cabo y luche por ella, es cierto que ahora mismo los negocios requieren de más esfuerzo, de más horas de trabajo que no siempre se corresponden monetariamente pero si haces algo que te gusta y emprendes un proyecto en el que crees no te cuesta tanto hacer esfuerzos y sacrificar otros aspectos de tu vida.

María-Wabi-Sabi P. ¿Crees que es un buen momento? ¿La crisis plantea oportunidades de negocio inexistentes en las épocas de bonanza? ¿Es Wabi Sabi una de ellas?

Sinceramente si piensas en un negocio simplemente por la rentabilidad económica que te pueda generar no creo que sea buen momento, pero es verdad que en tiempos de crisis se agudiza el ingenio y se inventan cosas nuevas que pueden funcionar muy bien. No creo que sea el caso de Wabi Sabi ya que como he comentado antes, este tipo de negocio no es nada nuevo, no es una idea genial que haya surgido por la crisis, en realidad cuando yo pensaba en montar este tipo de espacio estábamos en época de bonanza, si es cierto que la crisis me ha dado la oportunidad de hacerlo realidad ya que si siguiese trabajando con mi nómina fija todos los meses seguramente no hubiera encontrado tiempo para llevar a cabo este proyecto o simplemente me hubiera dado pereza embarcarme en algo desconocido para mí, creo que la estabilidad aletarga las ideas.

 P. ¿Qué tipo de eventos programáis en vuestro espacio?

Pues los eventos suelen ser de tipo cultural, que tengan que ver con el arte, el diseño, la poesía, en definitiva con las cosas que puedas encontrar en nuestro espacio pero también como dije anteriormente hacemos alguna que otra cosa que tienen que ver con otro tipo de cultura como es la gastronómica, hemos hecho algunas catas de vinos propuestas por unas bodegas o unas tertulias sensoriales alrededor del vino, los sabores y olores de algunos caldos de la mano de una sumillier y un enólogo que nos introducen en este mundo.

Además como el espacio es amplio tenemos la parte de arriba habilitada para impartir cursos de muy diferentes cosas…de escritura, de caligrafía japonesa, de dibujo o ilustración o incluso talleres para aprender a vestirte y maquillarte o un club de lectura y cine para los enamorados del séptimo arte.

 P. ¿Es un proyecto unipersonal o hay más personas detrás del negocio?

Pues si, es un proyecto unipersonal, es muchísimo trabajo pero soy yo la que me encargo de seleccionarlo todo, de buscar las piezas, los artistas, cada cosa que encuentres en Wabi Sabi no está dispuesta aleatoriamente, todo está muy pensado, aunque si es verdad que me ayuda mucho mi pareja y mi familia que tiro de ella para todo.

P. ¿Y el efecto asociativo de Regina Market se nota? ¿En qué favorece a tu negocio?

Creo que el efecto de Regina Market se comenzará a notar a largo plazo porque todavía somos una asociación muy joven, llevamos muy poco tiempo y no se ha llegado a consolidar del todo, es ahora cuando estamos empezando a hacer cosas como grupo y tenemos proyectos muy interesantes que iremos desarrollando poco a poco.

  P. El enclave está a las puertas de una de las zonas de vanguardia de la ciudad como es la calle Feria. ¿La localización predispone al espacio?

Es verdad que esta zona se está renovando cada día, en realidad todos recordamos esta zona como muy comercial y de mucho movimiento hace bastantes años pero eso se perdió y ahora está recobrando esa energía perdida con nuevos negocios, con nuevas ideas y esta creatividad es la que le está dando al barrio un toque diferente que lo está haciendo especial.

También es cierto que debido a esto, los negocios especialmente sensibles con el diseño, la cultura, o simplemente con una idea de exclusividad ofreciendo atención personalizada y especializada, con productos diferentes, mas artesanales que son una alternativa a la standariedad que por ejemplo puedes encontrar en un centro comercial se están acercando a este nuevo resurgir de la zona calle Regina y Feria.

En mi caso no es así, a mi simplemente me gusta el barrio porque es donde vivo y el local me encantó cuando lo vi, era perfecto para lo que yo tenia en mente, casualmente el entorno también está resultando propicio para el tipo de negocio que yo había pensado.

 P. El espacio no ha dejado indiferentes a los medios de comunicación. ¿Alguna entrevista especialmente relevante?

Es cierto, es una local que llama la atención desde fuera, es imposible que pases por la calle Viriato y te pase desapercibido, es muy grande y tiene grandísimas cristaleras desde donde se ve todo lo que hay dentro y esto tampoco les ha pasado por alto a los medios de comunicación. También nos movemos mucho en internet, en las redes sociales, en la web (www.wabisabigallery.com) y en nuestro blog que tenemos siempre actualizado y en el que vamos informando de todo lo que hacemos, esto nos ha hecho llegar a muchos medios a los que agradecemos siempre el interés mostrado en nosotros. Han hablado de nuestro espacio en prensa, radio y televisión, desde un reportaje en los informativos de TVE1 o en los informativos de Canal Sur Televisión, hasta varias entrevistas en Diario de Sevilla y en revistas como Nuevo Estilo, Elle o Telva y últimamente hemos llamado la atención incluso fuera de nuestras fronteras, la semana pasada estuvo haciéndonos una entrevista una periodista del New York Times, Charly Wilder, que escribe para la edición americana impresa del conocido periódico.

wabi sabi

P. ¿Sientes el apoyo de las instituciones? ¿Te sientes bien acogida en el barrio?

Con los tiempos que corren es difícil que las instituciones te apoyen, sobre todo económicamente ya que los presupuestos son cada vez más reducidos y se está recortando en todo y mucho más en cultura como todos sabemos. Pero en el barrio si me siento bien acogida, a los vecinos de toda la vida les gusta que haya actividad en la zona y con los nuevos comerciantes que se están instalando tenemos muy buena relación.

 P. Pregunta obligada. ¿De dónde surge el nombre?

Wabi Sabi es un término japonés que significa la belleza de lo imperfecto, es una filosofía de vida que huye de las cosas hechas en serie, de los objetos fabricados por máquinas, es una alternativa más natural de las cosas que nos rodean, es aprender a disfrutar de las cosas hechas por el hombre, de las cosas artesanales, hechas a mano y por ello únicas e irrepetibles.

Es un concepto que describe muy acertadamente lo que yo pretendía crear, un espacio humano, vivo y lleno de cosas bellas hechas por artistas, ya que para mí el arte no se limita a lo que ya conocemos como pintura, escultura, fotografía o cualquier otra técnica incluida dentro de las artes plásticas, para mi el arte va más allá y es arquitectura, moda, diseño, mobiliario, etc, cada una de estas disciplinas requieren de un proceso artístico similar desde que se parte de una idea y se transforma en un dibujo, en un boceto hasta que se convierte en realidad.

 P. ¿A qué se debe esta influencia japonesa?

Siempre me ha llamado la atención el mundo oriental, su arte, su cultura, sus costumbres ancestrales llenas de misticismo, envueltas para los occidentales en un halo exótico de una forma de vida muy diferente para nosotros y desconocida durante mucho tiempo que ha permanecido casi intacta hasta hace relativamente poco tiempo.

Ellos en su cultura de la meditación tienen más claro nuestros lazos con la naturaleza y definen mejor este modo de vida y esta cultura por el Wabi Sabi que yo pretendía reflejar en el espacio que siempre fue un sueño para mi y que hoy es una realidad.