Arturo Garralón nació en la Línea de la Concepción en 1978, comenzó sus estudios de solfeo, piano y armonía a temprana edad. A los catorce años, entra a formar parte de la entonces Coral Ciudad de la Línea, realizando multitud de cursos de dirección coral, técnica vocal e interpretación con profesores de la talla de Javier Bustos, Gary Graden, Enrique y David Azurza, Dante Andreo… A los dieciséis es aceptado en el coro del Teatro Villamarta de Jerez, donde realiza sus primeros partiquinos en diferentes óperas: Parignol, hombre Armado o Sacerdote, Muezin. A los 18, marcha a Madrid para estudiar canto. Es aceptado en la Escuela Superior de Canto de Madrid.

Trabaja asiduamente con los coros de RTVE, Teatro Real y de la Comunidad de Madrid y con directores de la talla de Jesús López Cobos, Helmuth Rilling, Laszlo Healtay, entre otros. Como solista ha representado los papeles más destacados de su cuerda por toda la Península y parte de Europa y África siempre con un gran éxito de público y crítico. Entre sus grabaciones cabe destacar el disco conmemorativo oficial del IV centenario del Quijote, donde interpreta el rol de Maese Pedro. En los próximos meses debutará los roles Don José (Carmen), Rafael (Dolorosa), Manrico (Trovatore) y Juan Luis (Huésped del Sevillano).

Este viernes actuará en la Noche Mágica de la Zarzuela a las 20.00 horas en el Teatro del Hogar Virgen de los Reyes.

Pregunta: ¿Crees que el género de la Zarzuela está volviendo a crecer?

Respuesta: Se lleva diciendo que la Zarzuela se muere desde hace algo más de medio siglo, pero es curioso que nunca termina de desfallecer (risas), tiene la cabezonería del maño, las ganas de vivir del andaluz, la resistencia del extremeño…Además, siempre hay un Loco como Javier Sánchez Rivas que llega y te dice voy a montar una compañía de Zarzuela…y mira tú por donde al final esas locuras son las que sostienen vivo el género Lírico español…Benditos locos.

P: ¿Cuándo comenzó su carrera como tenor?

R: En casa se ha cantado desde siempre en mi familia, la tradición musical viene desde hace siglos. De hecho, mi familia ha sido una constante en la vida musical de la Línea de la Concepción durante casi cuarenta años. Pero con catorce años empecé a cantar en la coral de mi pueblo que por aquel entonces, dirigía mi tío y ahí empezó todo: un concierto, un disco de Kraus cantando Francisquita y el milagro fue tomando forma…o la locura (risas).

P: ¿Cuándo está en el escenario tiene que combinar el canto y la interpretación, es complicado, conlleva muchas horas de ensayo?

R: Todo lo que se desee hacer bien conlleva una carga de trabajo. Quizás los más resaltable es que son más las horas de estudio que las horas prácticas. Es cosa extraña. Se suele pensar que la mayor carga de trabajo de un cantante lírico son los ensayos sobre el escenario, pero los verdaderos ensayos son los que se hacen hasta altas horas de la noche, delante de la partitura, estudiando muchas horas, metiendo en voz lo que has memorizado, trabajando la dicción, trabajando sobre los guiones y los planos de decorado y la partitura con los Maestros… y finalmente, los ensayos en el escenario, lo que se ve…y no solo mi trabajo, sino el de todos los compañeros, desde los demás solistas hasta el utilero, pasando por la gerencia, los sastres, maquilladores…demasiados engranajes, pero perfectamente engrasados.

P: ¿Qué tiene de especial la Zarzuela comparándola con otros géneros?

R: De entrada la posibilidad de cantar en tu propio idioma en mi caso (risas), después…tiene magia, hay verdaderas. Obras de arte de tal factura que ponen la carne de gallina con solo escuchar la primera nota del preludio orquestal…Realmente no dista tanto de la oprereta francesa o vienesa o del singspiel alemán, en los que sí dista es en la promoción y la inversión que se hacen otros países en sus propios géneros líricos.

P: ¿Cómo denomina la Zarzuela que produce la Compañía Sevillana de Zarzuela?

R: Magia! El nivel técnico y jerárquico de una organización que tan solo tiene 4 años me asombra. Se cuidan todos los detalles, y los músicos estamos mimados muy gratamente por la entidad. Es admirable que en Andalucía se esté llevando un Proyecto de este calibre que crece cada más a pasos agigantados gracias al apoyo institucional y social del público, sin olvidar el trabajo incansable de la Dirección Gerencial, Musical y Artística que se encarna en la figura de Javier Sánchez-Rivas, José Colomé y Alejandro Rull.

P: ¿Qué sientes al cantar?

R: Eso es… Indescriptible.

P: ¿En la Noche Mágica de la Zarzuela, como se titula su próxima actuación, luces tu mejor registro cómo tenor, cuál es la pieza que más te gusta?

R: Pues todo depende del momento, pero he de reconocer que tengo un especial cariño a la pieza al ‘Por el Humo’”

P: ¿En tu experiencia como tenor en qué estilo te sientes más
ágil o más cómodo?

R: Pues por extraño que parezca, y teniendo en cuenta mi animadversión a la lengua de Balzac (risas), no es broma me encanta la dulzura del francés, de hecho, los papeles líricos de la ópera francesa me quedan, vocalmente, como un guante.

P: ¿El tenor lleva la voz cantante del grupo en un recital?

R: Ufffff…. No contestaré a esa pregunta si no es en presencia de mi abogado (risas)

P: ¿Cómo se prepara un tenor antes de llevar a cabo su interpretación?

R: El día del concierto… descansar muy bien la noche anterior, comer ligero a lo largo del día, estar en el teatro el primero y mucha concentración.

P: Disfruta con lo que hace ¿Cómo se presenta el fututo?

R: Siempre con expectativas y sonriente a un sueño artístico que voy cumpliendo día a día.