La Torre de los Perdigones es una torre solitaria que formaba parte de la antigua fábrica de «San Francisco de Paula», conocida popularmente como «Fábrica de Perdigones». Ubicada en el barrio de La Macarena de Sevilla ha sido el escenario en el que se ha desarrollado el concurso de pintura rápida «Torre de los Perdigones», organizado por el restaurante que lleva su nombre. Más de treinta artistas se reunieron el pasado sábado para demostrar a través de sus pinceles un arte innato. Rosa María de Trías resultó ganadora, bajo un sol de justicia y con más  4 horas de trabajo se alzó con el primer premio de 500 euros.

Pregunta. ¿Qué ha significado este concurso para ti?

Respuesta. Estar de nuevo en lo que más me gusta, estar metida de lleno en la actualidad artística. Desde la facultad había sido muy considerada por mis compañeros, tuve un intervalo en el que tuve a mis tres hijos, de haber sido bastante buena en la pintura no sabía realmente dónde estaba, tenía miedo de cumplir con las expectativas. Un compañero que participaba en estos concursos me dijo, mira para presentarte al concurso de pintura vas a necesitar cuatro cosas, primero que te pongas a hacerlo, segundo que tengas un sitio, tercero que tengas un tema y cuarto que haya alguien que te diga Rosa, eres buena, como la valoración de un jurado y mira me animé, además te ves arropada por mucha gente. Cuando pasas de los 40 parece que ya no cuentas en muchas cosas y cuando eres madre no puedes hacer trabajos en gran formato, piensas que te quedas atrás, de hecho me planteaba si había perdido cualidades y fue como descorchar una botella de champán.

Pregunta. ¿La pintura es un oficio o una forma de vida?

Respuesta. Trabajo como profesora de dibujo en secundaria y en bachiller dando clase de técnica grafoplástica en el instituto Ramón Carande, esto significa mucho para mí, no concibo la forma de trabajo sin crecer interiormente, en la medida que yo crezco en la pintura lo extrapolo a mi vida familiar. Me funciona mi vida como profesora porque estoy en activo y los alumnos saben de lo que hablas, mis hijos me ven en casa como mujer activa no solo como madre a secas, yo tengo mis dos prioridades que son mis hijos y mi familia pero estos dos pilares no pueden funcionar sin mi profesión.

Pregunta. ¿Cómo motivas a tus alumnos de pintura?

Respuesta. Sobre todo a través de estos concursos, se lo inculco con el objetivo de que sigan con el interés de mejorar, medirte con iguales y en la medida que tú te mides, trabajas con presión.  Yo siempre pongo el ejemplo de un deportista cuando no hace deporte se le quedan los músculos atrofiados pues en la pintura es igual, hay que promocionar dinámicas en las que se luche por mejorar por seguir unas normas, unas pautas, unos plazos y sobre todo conseguir la superación en el trabajo.

Pregunta. ¿Ha sido un jurado exigente?

Respuesta. Creo que sí, no lo han tenido fácil, éramos treinta y tantos concursantes. Tras el premio he tenido oportunidad de hablar con ellos, han destacado que mi cuadro ha sido elegido por mayoría y unanimidad. Muchos de los cuadros presentados han gustado pero con disparidad de opiniones a unos sí y a otros no. Ha sido aquel que ha llamado más la atención a todos. Un cuadro es un mensaje, a cuanta más gente llega el mensaje más conexión de criterios existe, cuando ha llegado a mucha gente ha cumplido también con su cometido al margen de lo decorativo.

Pregunta: ¿Qué tal te ha venido el premio?

Respuesta: Pues imagínate. Queda muy bien cuando recibes tu sobrecito, tú entregas tu trabajo, recibes el premio pero para mí es más importante llevarme un cuadro bueno. Expongo en una galería en los Remedios «Arco 21», la gente muchas veces no busca un motivo estético concreto le gusta el cuadro y lo compra, a medida que se van vendiendo voy llevando cuadros nuevos.

Pregunta: ¿Tenías una idea previa de cómo ibas a pintar la Torre de los Perdigones?

Respuesta. No, me gusta dejarme impresionar, antes me recorría muchos sitios para ver cuál me gustaba más, pero esto es pintura rápida no te puedes recrear mucho, no puedes perder mucho tiempo, a la primera que ví que me gustaba y funcionaba ahí es donde me quedé, cualquier motivo mientras encuentres la composición y te agrade hasta una lata de cerveza pintada en el suelo da buen resultado.

Pregunta: ¿Cuál es tu estilo en la pintura?

Respuesta. Pintura impresionista, es figurativa pero tiene mucha intuición, lleva los colores que me va sugiriendo mi estado de ánimo, lo que tengo alrededor… pero siempre la cuestión figurativa, que se reconozca lo que hay, creo muchas texturas porque no solo tiene que ser visual, tiene que dar sensación de que se puede tocar, con mucho ritmo, que te dé idea de música, que sea un juego para los sentidos, por eso no me puede quedar solo en una imagen fotográfica, tiene que ir mucho más allá.

Pregunta. ¿Qué destacas de tu obra?

Respuesta. Es color, la textura, es muy divertida, para algunos muy decorativa, para mí el sentido de esta palabra no es negativa, es decorativa porque es divertida, realmente te está divirtiendo, la disposición que tiene, impresiona el marco que le has puesto, el espacio donde va ubicado, los colores que tiene, ¡por qué va a ser eso negativo!

Pregunta. ¿Qué crees que le ha impactado más al jurado de tu cuadro?

Respuesta. A mí al principio me decían mis compañeros Rosa la osada, yo creo que es por eso, me atrevo, no tengo problemas en exponer lo que pienso, ese atrevimiento lo llevo innato en mi y en mis obras.