El sevillano Andreas Berbescu ha logrado el tercer puesto en el podio de la Copa del Mundo de Karate kykushin, un modalidad en la que priman el contacto físico y la espectacularidad. El joven, de origen rumano pero afincado en Sevilla, forma parte de la escuela Budokan, situada en el barrio de la Macarena.

Sus inicios en este deporte fueron muy precoces. Con apenas seis años, Andreas ya lo practicaba. Para explicar su pasión por el karate, hay que remontarse a su vida familiar. «Mis padres me apuntaron a clases de karate como actividad extraescolar, y desde ese momento me empezó a gustar cada vez más hasta que me enamoró del todo», explica el joven. No es el único miembro de su casa que ha quedado cautivado por este arte marcial. «Mi hermano, que es más pequeño que yo, también lo practica», explica. «Incluso mi padre, que empezó un poco más tarde, se ha aficionado».

A la hora de hablar sobre el estilo de karate en el que se ha especializado, el kykushin, Andreas tiene muy claro el motivo por el que lo eligió: «Lo elegí por la estricta disciplina y por su dureza física y mental», afirma. Además, destaca que le gusta mucho el combate full contact, «característica de la que otros estilos carecen».

Andreas con su hermano durante uno de los campeonatos.

Andreas con su hermano durante uno de los campeonatos.

Aunque aún es muy joven y continua con sus estudios, esta promesa karateka lo tiene muy claro, y asegura que le gustaría dedicarse profesionalmente a este deporte, «ya sea compitiendo o creando mi propio dojo -escuela de artes marciales-». Eso sí, asegura que su prioridad es acabar su carrera estudiantil.

Escuelas de calidad

Andreas desprende pasión cuando habla del karate. En su poder atesora, además de varios títulos y el podio de campeón del mundo, un campeonato de España. «Este deporte es muy completo, enseña disciplina, respeto, seriedad y autocontrol físico», explica.

Respecto a la práctica de este conocido arte marcial en Sevilla, el joven asegura que «hay muy buena calidad». «Nada más que hay que ver a los maestros y campeones que salen de las escuelas de aquí, aunque sean de estilos diferentes al mío».