Rocío Fernández, estudiante de derecho y con tan solo 20 años ya lleva en el mundo de la fotografía tres años y medio, todo comenzó como una afición más, cuando cumplió 18 años le regalaron una cámara semi-réflex y a partir de ahí su vida fue girando entorno a la fotografía. Explica que como cualquier otra afición, el mundo de la fotografía está en constante renovación, «cada vez se le van acoplando más complementos, vas probando elementos nuevos y ese proceso vas investigando».

A pesar de su juventud, no le faltan ganas e interés, todavía se considera una «aprendiz de la fotografía y no una fotógrafa». «Me quedan muchísimas cosas por aprender», explica. Su primer contacto con este mundo le ha llevado a colaborar en boletines de algunas hermandades aportando fotos tanto de cultos como de salida y también a realizar algún que otro cartel.

Este año una de sus fotografías, la de Nuestro Padre Jesús de la Divina Misericordia de la Hermandad de las Siete Palabras, ha sido elegida para ilustrar uno de los programas de mano que se reparten en la ciudad tras participar en un concurso de fotografía cofrade.

La fotógrafa Rocío Fernández¿Qué opinas de los concursos de fotografía cofrade que además de promover la afición a la fotografía también destaca la devoción por la Semana Santa?

Me parece una buena oportunidad para todos los aficionados a la fotografía ya que les da oportunidad a personas que no tienen por qué ser profesionales y sin embargo hacen buenas fotos.

¿Cómo has recibido la noticia de que una de tus fotografías aparezca en un programa de mano de la Semana Santa de Sevilla?

Me llamó un amigo informándome y me hizo mucha ilusión de que se haya elegido una de mis fotografías, sobre todo debido al nivel que había este año en el concurso.

¿Qué significa para ti que miles de personas puedan ver la imagen que aparece en el programa?

Es una sensación que no puedo explicar, en este mundo es muy difícil ser distinto y llamar la atención ya que hay muchos fotógrafos cofrades y con más experiencia. Que con 20 años tenga esta oportunidad, me da ánimo para seguir mejorando.

¿Por qué elegiste esta imagen?

Por la conjunción del paso con el fondo, ya que nos hace revivir la subida al Gólgota.

¿Qué transmites a través de tu objetivo?

A través de mi objetivo intento transmitir ese sentimiento que todos tenemos y expresamos a través de lágrimas, suspiros, sonrisas… Un fotógrafo siempre debe paralizar un instante único, para poder verlo una y mil veces.

¿En qué tipo de fotografía te sientes más cómoda, cofrade… cuál es la clave para sacar una fotografía con buena calidad?

El tipo de fotografía en el que me siento más cómoda es en el ámbito cofrade. Entre otras cosas, porque son las que realizo con más frecuencia y también porque es como empecé en este mundo. Respecto a la clave para sacar una fotografía de calidad, tengo paciencia y sobre todo muchísima práctica. Por mucho que se investigue y se lea, solo haciendo fotos y probando se consigue aprender.

¿Vas siempre acompañada de tu cámara?

No suelo llevarla siempre encima debido a que siempre estoy en la Universidad o Hermandades. Pero cuando tengo un rato libre, o hace un buen día, sí que me gusta salir a cualquier lado a hacer fotos y relajarme.