El Colegio San José Obrero en la calle Verano acoge a niños y niñas de veintiséis nacionalidades diferentes y un total de 34 países de origen, aproximadamente el 50% son alumnos extranjeros, en este colegio el mapa del mundo aparece como símbolo de unión entre culturas, ahí se encuentran marcados todos los países de procedencia de los alumnos y familiares. Cada vez hay más niños nacidos aquí en Sevilla, «sus familias llegan en busca de oportunidades laborales y terminan haciendo sus vidas aquí».

Desde el colegio se llevan a cabo varios programas de integración, a través de actividades extraescolares relacionadas con la cultura materna del alumnado inmigrante, este proyecto cumple con el propósito de potenciar la normalización escolar del alumnado inmigrante mediante el reconocimiento, la valoración y difusión de su cultura de origen con esto el centro pretende que la integración no suponga la pérdida de la identidad cultural y genere en los alumnos y alumnas disposiciones que los hagan interactuar a través de una actitud de empatía con el otro.

Miguel, lleva 15 años en este colegio, relata «en 2002 es cuando empezamos a recibir alumnos inmigrantes, en este momento es cuando se da la gran transformación del barrio a nivel de movimientos migratorios. Los primeros eran de origen árabe, marroquíes, argelinos, «llegaron de golpe un grupo de 25 niños, en 2003 comenzó la llegada desde Europa del Este, continúa, con africanos y en 2004 – 2005 comenzó la gran avalancha y fue cuando llegaron sudamericanos».

En un primer momento, asimilamos y describimos este movimiento como multicultural porque se concentraban muchas y diferentes culturas en el mismo centro, «ya han pasado unos años y con el tiempo este fenómeno se ha transformado en intercultural, hemos llegado aquí gracias a la asimilación de estas diferentes culturas, de este modo hemos llegado a una diversidad que sirve como ejemplo a nuestro entorno más cercano, en este sentido las diferencias suman en vez de restar».

La cultura de nuestro colegio es trabajar desde la naturalidad, a través de la convivencia en positivo con todas las personas que formamos la comunidad educativa, en este grupo compartimos espacio tanto padres, como profesores y alumnos. El niño que procede de otro país «se le recibe desde el colegio y a su familia también, desde el centro se le hace una primera evaluación y se le asigna un profesor, no tiene un curso especial ni se le da un tratamiento diferente, al que tiene dificultades se le ofrece apoyo, cuando llegan chicos de otras culturas vienen con conocimientos adquiridos y tienen que seguir nuestro ritmo».

Este centro tiene la peculiaridad de que «los niños que estudian aquí están adquiriendo más conocimientos, es lo positivo de tener alumnos de diferentes países. Ahora mismo se está desarrollando un proyecto que se titula «Cuentos del Mundo», los padres, madres o familiares que quieran participar pueden entrar en el colegio y contar un cuento en su idioma y contar su historia de vida, de su país, lo que hacen, las diferencias que hay, a continuación su hijo o alguien que conoce el cuento lo narra en español, de este modo los niños entienden que el mundo no se cierra en su casa sino que hay mucho más, este proyecto comenzó en enero y está teniendo gran aceptación entre la comunidad educativa, alumnos y familiares».

Con este programa el centro por un lado busca propiciar actitudes de encuentro, diálogo y colaboración, así como fomentar el conocimiento de otras realidades culturales aceptándolas y valorándolas, por último se pretende desarrollar modelos de empatía entre los alumnos.

El objetivo es procurar que el alumnado inmigrante se sienta parte activa de una escuela en la que haya un proceso de intercambio donde extranjeros y autóctonos se interrelacionen a la vez que puedan reforzar el contacto con la cultura materna.

Miguel añade, «con el taller de «Cuentos del Mundo», queremos hacer llegar a través del lenguaje la diversidad y riqueza que puede aportar cada persona que no es originaria de nuestro país, al leer estos cuentos los niños se interesan por las culturas de origen de sus compañeros, de este modo se amplía la visión del mundo, ya que a través de estas historias se pueden conocer otras realidades que enriquecen a nuestra propia cultura».

Desde nuestra cultura se tratan temas básicos para el conocimiento de nuestras costumbres, como es la gastronomía, el juego, la música, la pintura, las fiestas así como los distintos tipos de expresiones artísticas. Para el conocimiento de la cultura de los otros se emplean recursos como dinámicas de confrontación cultural, recitales, proyecciones, cuenta-cuentos, audiciones de música de otros países y «roll-playing».

Desde el punto de vista del profesorado todos han respondido al proyecto del centro en el que se incluye un currículum flexible, no es una plantilla fija, en este último año, han entrado 16 profesores nuevos, «esta nueva plantilla se ha adaptado perfectamente a nuestro sistema de aprendizaje, cuando se meten en el día a día del colegio van desarrollando y captando las necesidades de los alumnos, esa es nuestra dinámica». A través de las evaluaciones externas de diagnóstico califican al centro como uno de los que están por encima de la media en Andalucía.

Además del plan educativo que se lleva a cabo también hay anécdotas que contar, cuando en el patio, «le dice un niño a otro, eres negro, a lo que responde el chico y tú eres blanco, se miraron se tocaron y no dijeron nada más», a esas edades y en algunos contextos no saben muy bien lo que significan determinadas palabras, no tiene una intencionalidad negativa marcada como la puede tener un adulto, «los niños ya no identifican al negro o al chino sino al amigo, a esa persona con la que comparte un espacio, muchos ni se lo platean, creo que es en este punto donde radica el éxito de la convivencia, el triunfo parte de que se trate con naturalidad este tipo de situaciones».

Miguel concluye, «desde nuestra ciudad la tolerancia hacia otras culturas hace que se facilite la convivencia, desde las entidades se intenta trabajar con objetivos concretos pero por separado, y yo digo que esto es como un puzzle a cada entidad se le da una pieza, con el mensaje “consigue tu objetivo”, yo pongo la pieza pero esta no tiene nada que ver con la pieza que ha puesto otro, he conseguido completar una parte del puzzle pero sin ningún tipo de proyección».