Premonición o certeza. Alguien soñó con Federico García Lorca en la voz de Camarón hace 35 años. La mezcla, elevada a los altares por unos y considerada herejía por otros, lleva por nombre «La leyenda del tiempo», un disco de experimentación grabado en Umbrete, con una buena tanda de versos del poeta de Granada y otra, no menos buena, de Fernando Villalón, de Morón de la Frontera; defendidos en la voz del cantaor José Monge Cruz, que sería llamado Príncipe de los Gitanos, de San Fernando; aderezado por músicos de oriente y occidente, como el guitarrista almeriense Tomatito; y nacido de la mente del productor Ricardo Pachón, vecino del sevillano barrio de Nervión. Hoy, con la escrupulosa reedición del disco, Pachón hace balance de los 35 años de un LP que hizo historia en el mundo del flamenco desde su barrio de siempre, donde vive desde hace cuarenta años y donde un día soñó con un disco que se convertiría en leyenda y trascendería el tiempo.

Pregunta. ¿ Soporta bien los 35 años «La Leyenda del Tiempo»?

Respuesta. No solo los soporta sino que, como un buen brandy, ha ido ganando valor con el paso del tiempo. La mejor prueba es que esta reedición del 35 aniversario ha vendido en la primera semana mas de 10.000 discos.

P. ¿Que tema ha envejecido mejor?

R. Como obra completa, el LP, tiene vocación de eternidad. Por Federico García Lorca, por Fernando Villalón, por Omar Kayan… y por Camarón. Si me preguntas por un solo tema te diría que «El Romance del Amargo».

P. ¿A alguno le ha pasado mala factura el tiempo?

R. Que yo sepa no. Hasta el tema más comercial y menos camaronero, el «Volando voy» goza de muy buena salud.

Camarón en la grabación del discoPregunta. ¿En que momento Ricardo ve a Lorca en la voz de Camarón?

R. Como Camarón no tenía ningún tema compuesto para el disco yo tuve que rescatar antiguas canciones mías de los años 60 con letras de Lorca. La sorpresa de todos fue la facilidad con la que Camarón entró en la poesía de Lorca. Con el tiempo he ido encontrando las claves de tu pregunta. A parte de ser el autor del «Romancero Gitano» Lorca era un gran músico y sus poemas llevaban la música implícita.

Pregunta. ¿Ya sonaban sintetizadores, baterías, guitarras eléctricas, un sitar… en la primera concepción de la idea?

R. Camarón se vino a Sevilla (Umbrete) para reunirse con los artistas de una época inolvidable: los años 70. Pata Negra, Veneno, Alameda, Smash, Gualberto… El resultado lleva toda la impronta de una época de transgresiones y experimentos. Camarón se integró en el proyecto con naturalidad y entusiasmo. Fueron para él unos días de vino y rosas.

Pregunta. ¿En algún momento sintieron vértigo al tomar conciencia de la deriva que estaba tomando el disco?

R. Para nada. Todos sabíamos lo que estábamos haciendo. Por delante nos precedían «El Garrotín» de Smash (1970), el «Pasaje del Agua» de Lole y Manuel (1976), el disco de «Veneno» (1977), «Guitarras Callejeras» de Pata Negra (1978)… Fue la aportación del Sur del Sur al flamenco y a la música española.

Pregunta. ¿Hubo autocensura en algo? ¿Pudo ser el disco más ambicioso de lo que fue?

R. Todas las dudas nos llegaban desde el oriente, con Tomatito. Al llegar a Umbrete encontró lo que él llamaba una panda de locos. Le costó mucho aceptar una propuesta tan arriesgada, pero con el tiempo entendió el riesgo del proyecto y lo asumió. Hoy Tomatito se siente muy orgulloso de su imprescindible aportación al disco.

En cuanto a la segunda parte de la pregunta te digo que en aquellos tiempos no sabíamos nada de ambiciones. Hacíamos música para celebrar la vida, para ser felices y nunca nos planteamos cual sería el futuro de nuestro trabajo.

Camarón y TomatitoPregunta. En la revisión del disco, escrupulosamente respetuosa con el original, por el 35 aniversario ¿Ha tenido en algún momento la tentación de incorporar más elementos?

R. No. Hemos procurado respetar con la máxima fidelidad el contenido de las cintas originales (16 pistas analógicas). Solo ha habido una pequeña modificación: se ha alargado unos segundos el zapateado de Manuel Soler en las alegrías «Bahia de Cádiz» que en 1979 nos pareció largo. El ponerlo completo ha sido un acto de justicia y de homenaje a la inmensa figura de Manuel Soler.

Pregunta. ¿Hay alguna anécdota de la grabación que pueda desvelar 35 años después?

R. El anecdotario no es mi fuerte pero para complacerte te cuento una. En 1979 la autovía Sevilla-Huelva estaba en construcción y pasaba a la espalda del estudio de Umbrete. Una noche que estábamos trabajando a altas horas y bastante motivados, Juan El Camas salió al campo y volvió aterrorizado porque había visto un ovni. Salimos todos, con Camarón, el más asustado, y durante unos minutos alucinamos con unas potentes luces y un ruido desconocido. Tardamos en reconocer que era una gran máquina excavadora que trabajaba en horario nocturno.

Pregunta. ¿Cual es la mejor crítica, el mejor piropo, que le han hecho acerca del disco en estos años?

R. Como crítica la de Diego Manrique, porque la hizo a la salida del disco cuando a todos les pareció un disparate. Piropos el de J. Gamboa al compararlo con el «Sargent Pepper» de los Beatles, o el de Fermín Lobatón al compararlo con el primer disco de Bob Dylan con «The Band».

Pregunta. ¿Y cómo vive en Nervión?

R. Llevo cuarenta años en Nervión y tengo mi estudio en la calle Marques del Nervión. Me siento muy a gusto en esta zona de casas unifamiliares con el encanto de un pueblo. Es un sitio ideal para trabajar… y ver pasar los años.