En una semana, ya habrá dado el pistoletazo de salida a la fiesta grande de Triana. Rosa Díaz (Sevilla, 1946) pregonará la Velá de Santiago y Santa Ana 2013 el próximo domingo 21 de julio en el Hotel Triana a las 22 horas. Será esa noche cuando, a través de sus recuerdos, recorra la Triana de su infancia y traslade a los presentes a un viaje en la memoria, con «un vocabulario urbano y nada rebuscado». Es sencilla, amable, cercana y, sobre todo, honesta y sincera. Esta escritora, en su extensa trayectoria literaria, cuenta con casi cuarenta libros en su haber, además de haber publicado artículos en numerosas revistas y medios de comunicación, por lo que le han sido entregados un buen número de premios en reconocimiento. Su vida y obra aparecen incluso reflejadas en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. «Feliz y sin nervios» afronta estos últimos días antes de subir al escenario para cumplir con su próximo cometido: ser pregonera de la Velá de Triana 2013.

-¿Cómo se siente ante el inminente pregón?

-Me siento feliz, deseando que llegue el momento, son tantos los ánimos que me dan, noto ese afecto. Se me saltan incluso las lágrimas, me siento como más querida, y eso siempre es bonito y se agradece. Agradezco a todas las personas que por unanimidad votaron mi nombre para dar el pregón. Estoy muy agradecida y deseando que yo llene las expectivas que puedan tener las personas, y dejarlos con buen sabor de boca, y que se vean correspondidos. Yo no tengo nervios, sino total confianza de que voy a hablarle a una serie de personas de los ancestros míos que llevo en la sangre, y que yo no tengo que salir a Triana, ni ir a ver la capillita, para sentirme en Triana, por mis glóbulos rojos ya doy con Triana, es lo más importante. Y eso me sostiene.

-Pudo adelantar que el lenguaje será moderno, ¿hay innovación en este pregón?

-Voy a seguir mi propia trayectoria, yo no he hecho un pregón con una redundancia, he hecho una literatura de la memoria, con vocabulario en algunas partes infantil, yo así quiero que se vea, como una especie de juego, cómo la niña se va dando cuenta de una serie de cuestiones, en el juego es donde más inocencia y pureza hay, y más realidad y verdad. También he querido hacer un verso clásico, se agradece en la persona que escucha, un vocabulario urbano, sin nada rebuscado, cotidiano. No habrá farándula.

-¿Sus recuerdos serán el hilo conductor?

-Sin duda. Nací en la calle Gravina, en el número 39, hoy 41, a mi casa le subía las mareas, como en tantos barrios tomados al río, la Sevilla veneciana, y en mi casa había una losa que cuando se levantaba, se veía el agua del río. Con esa sensación he visto esa humedad, los fenómenos del río, íbamos a comprar a la plaza de Triana, ese camino por Reyes Católicos, el barranco, cruzar el puente, toda esa trayectoria tiene parte de mi pregón y he jugado con esos conocimeintos. Es lo que yo voy a contar en voz alta.

-¿Cómo vivía la Velá cuándo era pequeña?

-A mí me cogió la Velá de los años 50. Nosotros nos íbamos  a la playa, aunque otras veces nos veníamos para la Velá, aunque para venir a la Velá teníamos que salir de Rota cogiendo un tren del apeadero de Rota, llegar al Puerto de Santa María, y algunas veces hemos tenido que hacer noche en el Puerto. Y después venirnos a Sevilla, mi padre era un hombre que le encantaba la Velá de la piragua, él era más bien deportista. Recuerdo la Velá cuando nos íbamos al bar Puerto cuando existía, era un recorrido bonito, ver encenderse la Velá, desde aquel bar del puerto. Voy a explicar lo que a mí me ha acontecido, sin engañar a nadie, ni ponerme como una trianera de pro. Vengo con toda la humildad.

-¿Cómo la va a vivir este año, siendo además pregonera?

-Intensamente. Indudablemente, por respeto a mi nombradía, y porque además estoy aquí, voy a estar en la presentación de la revista Triana y de la programación. Y es un respeto que debeo tener. Estar en la Velá, a disposición de las personas que tengan a bien. Me apetece estar.

-¿Qué le diría a los trianeros y a los sevillanos para que no falten a esa especial inauguración de la fiesta grande de Triana?

-Les diría que Triana es mayor que los trianeros, es mayor que el pregón, es mayor que la pregonera, llega más profundamente que todo eso, porque tiene un hilo histórico importantísimo. Triana merece ser vista de cerca, la grandiosidad y lo que puede aportar ella misma, sin necesidad de nada. Es como cuando una espléndida mujer o espléndido hombre, no se tiene siquiera que retocar, ni ir al gimnasio, tan solo con mostrarse tal cual y ese tal cual va siendo también abierta al futuro.