Todos los vecinos del barrio somos como una enorme familia, uno va paseando y saludando. Una cercanía que le da alegría a los vecinos pero no a los comercios. Muchos son los que aún van a comprar al centro o a Dos Hermanas y, sin darnos cuenta, hacemos daño a nuestro bolsillo y al de las personas que con una sonrisa saludamos todos los días.

Se me ocurre, que al igual que en los monumentos de Sevilla si enseñas el DNI y estás empadronado aquí, entras gratis, pues en los comercios del barrio (jugueterías, alimentación, mercerías, joyerías, bares… etc) si demuestras que eres del barrio, te hagan un descuento. Quizá con esta medida la gente se anime a comprar en el barrio y comience a circular el dinero aquí, ¡como en los viejos tiempos!