El pavimento de las aceras de la calle Laraña, frente a la iglesia de la Anunciación, está completamente despegado, provocando que muchos tropiecen en las losetas levantadas. Además, cuando llueve, al pisar estas losetas salpica agua y barro.

Además de tropezarte, te manchas. Espero que el Ayuntamiento arregle estos desperfectos