Esta es la situación que presenta desde hace décadas la plaza del Duque de la Victoria, que se encuentra presidida por la estatua del pintor sevillano Diego Velázquez y… varios negocios ambulantes.

Más que una plaza, parece un mercadillo permanente donde andar con comodidad puede rivalizar con la calle Mateos Gago.

¿Acaso no es suficiente con tener el Corte Inglés a escasos metros o decenas de tiendas por los alrededores que el Ayuntamiento tiene que consentir el establecimiento “nómada” de estos puestos?