Una realidad con la que nos topamos todos los que vivimos o trabajamos en el centro es que no hay suficientes aparcamientos para motos. A pesar de que el Ayuntamiento los ha ampliado en los últimos meses, siguen siendo insuficientes y provoca que los conductores nos llevemos mucho tiempo para encontrar un hueco libre. Todo ello, además, encontrándote con coches aparcados en plazas destinadas para motos.

Muchos dejan la moto en una acera o junto a un árbol y la Policía está multando y llamando a la grúa a diario. El problema se acentúa en barrios como el de San Vicente-San Lorenzo, San Juan de la Palma o la calle Feria, donde no hay ni una sola plaza destinada para motocicletas.