Como ciudadano amante de la naturaleza y del medio ambiente, estoy harto de ver el uso «publicitario» que se les da a los árboles en cualquier barrio de la ciudad. En este caso, la foto se sitúa en la calle Tomás Pérez, esquina con la calle Canal, en el Distrito Cerro-Amate, y no es el único cartel similar que podemos ver si paseamos por el barrio.

Anuncios de alquiler de pisos, venta y compra de cualquier objeto, o incluso de negocios particulares permanecen pegados a los árboles y las farolas de la ciudad durante meses.  A veces se trata sólo de un simple papel fijado con cinta adhesiva en el árbol, pero también hay carteles de metal cogidos con alambre y con bridas.

Rogaría a las autoridades competentes que vigilaran más este asunto, pues los árboles prestan un gran servicio a la sociedad y debería ser tarea de todos velar por su salud.