En la entrada a Sevilla desde la SE-30 a la altura de la barriada de Tablada, hay un grupo de farolas que no luce por lo que el conductor que se aproxima a la avenida de Juan Pablo II se encuentra de repente a oscuras justo antes del paso de cebra delante del instituto de Educación Secundaria Carlos Haya, frecuentado por multitud de jóvenes estudiantes que entran y salen del centro educativo sin que haya forma de advertir su presencia.

Por el bien de los alumnos y la seguridad del tráfico rodado, cuanto antes se solvente esta incidencia, mejor para todos. Tampoco será muy caro, basta con revisar las farolas y ponerlas en funcionamiento otra vez.