Todos los jueves, viernes y sábados, en el terreno que hay entre el Club Náutico y el campo de la Feria (lo que se conoce como la calle Curro Romero), cientos de jóvenes acampan para hacer botellona y, por la mañana, aquello parece un estercolero. La presencia policial es escasa por no decir nula y técnicos de Lipasam tienen que pegarse horas recogiendo la basura que dejan estos señores.

No sé cuánto dinero cuesta a los sevillanos que tenga que estar Lipasam todas las semanas recogiendo botellas y bolsas. La solución pasa por incrementar la presencia policial en esa zona, que eche a los que allí están bebiendo, gritando y con los altavoces del coche a todo volumen sin dejar dormir a los vecinos.