La tapia del conjunto monumental de la Cartuja ofrece un deplorable estado de abandono y suciedad a lo que hay que añadir un buen número de pintadas, visibles desde el Camino de los Descubrimientos. No estaría de más que ese paramento exterior se adecentara convenientemente después de que en los últimos veinte años, los que van desde la clausura de la Exposición Universal, no se ha repasado  lo más mínimo.