El pabellón del Futuro de la Expo92, que sigue estando vacío y sin uso claro, podría ser un magnífico espacio para instalar un Museo de la Aeronáutica, en cuyos inicios en España Sevilla y su aeródromo de Tablada tuvieron tanto que ver hace casi un siglo. Hace casi tres años, se organizó una muestra retrospectiva que acariciaba esta posibilidad, finalmente caída en saco roto. Los casi 10.000 metros cuadrados de superficie útil del pabellón podrían servir sobradamente para repasar la historia de la aeronáutica nacional en la que tan decisiva resultó Sevilla.