«Queridos amigos, buenas tardes, sean bienvenidos a la Asociación Cultural Pepe Moreno, amigos del teatro y la danza» así se da pie a un magnífico espectáculo en el que se tuvo que colgar el cartel de «no hay entradas» hace ya unos días.

Tras unas breves palabras del siempre correcto y cercano Pepe Moreno, comenzaba la función. Unos pastores con un lenguaje un tanto «rústico» se disponen a hacer sus tareas cotidianas cuando un ángel se presenta y les informa del nacimiento de Jesús. Ni cortos ni perezosos estos curiosos pastores marchan hacia Belén. Cada uno le hace una ofrenda, «yo tengo leche, yo queso» pero uno de ellos «soy pobre y no tengo nada que ofrecer más que mi baile», en ese momento comienza a tocar los palillos y a bailar como solo Pepe Moreno sabe.

Con esta presentación entraban los componentes del coro La Fragua cuyos villancicos populares cantados y tocados con el arte que les caracterizan amenizaron la tarde hasta un descanso muy particular, a todos los asistentes se les dio un dulce navideño. El ballet haría entrada al finalizar el descanso. El vuelo de los vestidos combinado con el taconeo y la coordinación perfecta de los movimientos dieron un toque final a una tarde navideña.

Una vez más, Pepe Moreno vuelve a reunir público de todas partes de Sevilla y provincia para ofrecer el arte que se cuece en esta asociación, cuya humildad se convierte en maestría cuando se abre el telón.