José Manuel Romero es propietario de una óptica en Puerto Real, un día una la metafísica se cruzó en su camino y se convirtió en su forma de vida. Desde hace más de cinco años José Manuel da clases en Bellavista, mostrándole a sus alumnos que todo está en la mente.

«La metafísica es aquello que está más allá de la vida» explica José Manuel que en sus clases «enseño a ser positivo, que la metafísica les ayuda a resolver problemas, a ser felices». Esta rama filosófica se basa en una serie de leyes «que conocemos pero que parece que se nos olvidan y que siempre se cumplen como la gravedad». En definitiva se trata de «no ser víctimas de las circunstancias».

La ley de causa y efecto por la que «todo lo que haces te lo acaba devolviendo la vida» o la ley del mentalismo que significa que «lo que pienses es lo que te pasa» son leyes de la metafísica que conociéndolas y aplicándolas puede cambiar tu vida por completo. «Cambiando la forma de pensar cambiamos toda nuestra vida, el poder está en la mente, se trata de cambiar el chip».

Actualmente José Manuel da clases en el centro cívico de Bellavista. Tiene alumnos que llevan con él ocho años y otros que van y vienen «porque la metafísica es libre, puedes venir un día y no venir hasta dentro de seis meses». Algo muy curioso es que el que asiste a una clase y entiende lo que se explica en ese momento lo puede aplicar a su vida y quizá no vaya hasta dentro de mucho tiempo a otra reunión, pero esa lección le queda de por vida.

En todo este tiempo José Manuel ha podido ver el poder que tienen estas leyes, cómo, si se aplican, tienen en el efecto que definen. «Hay gente que ha encontrado trabajo, solo con pensar que lo vas a encontrar y ser positivo se puede. Tuve un caso de un chico que dejó su trabajo porque no era feliz y en un mes encontró un trabajo mucho mejor». Además también se solucionan muchos aspectos personales, como le ocurrió a una alumna de Romero, «era muy infeliz con su familia, con la metafísica cambió la forma de pensar y ahora es muy feliz y no ha cambiado su familia, solo su forma de pensar».

Todos los martes, José Manuel, se hace doscientos kilómetros para enseñar una buena forma de vida, de pensar, las bases de una mejoría. Aparca su coche y en el centro cívico empieza tres horas de clase en las que demuestra que ser feliz es mucho más fácil de lo que se cree, que la situación económica es tan dura como queramos que sea, en definitiva que las soluciones a todos los problemas está dentro de nosotros mismos.