Eran las 14:28 de la tarde en el Club Pineda, cuatro binomios en línea de salida delante de ellos la bandera azul que advertía de que la carrera iba a comenzar. Los jockeys tenían 2.400 metros por delante con una dotación de 10.200 euros para el primero en llegar. El silencio se hacía en las gradas, la carrera comenzaba.

El Gran Premio Ayuntamiento de Sevilla estaba a punto de tener dueño. Los cuatro caballos participantes ponían alto el listón en la cita más destacada de las ya tradicionales Carreras de Caballos de Pineda.

Los prónosticos se cumplieron, el vigente campeón repetía victoria en esta competición dando una lección de emoción y rapidez a sus contrincantes. El corcel Le Feu du Ciel ha demostrado una vez que es invatible en pistas de arena. El triunfo de este magnífico caballo de la cuadra Sayago, con la monta del jockey V. Janacek, ha demostrado a los asistentes el porqué este equipo ya tiene el cuarto Grand Prix de Pompadour.

Tras el rápido y elegante Le Feu du Ciel llegaron Seminole Cry, Coside y por último Strange Cat. Los cuatro jinetes hicieron un gran papel y ofrecieron una bonita carrera propia del Club.

El Gran Premio Ayuntamiento de Sevilla sería entregado por el Alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, a la cuadra Sayago. Con un sincero enhorabuena y un «mucho cuidado al cogerlo que pesa», Zoido entregó el merecido y pesado trofeo a los ganadores.

Representando al Consistorio también estaban la Delegada de Deportes, María del Mar Sánchez Estrella y, como no podía ser de otro modo el Delegado del Distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, «es muy importante para el Distrito que la zona principal hípica de sevilla esté dentro del mismo», señaló el Delegado añadiendo que «las carreras de caballo del Club Pineda son una gran cita, ya que se trata de un deporte con gran tradición en nuestra ciudad, una tradición que se conserva, en gran parte, gracias al Club Pineda, una labor que hay que preservar y valorar siempre».

Un Día de Todos los Santos en el que un caballo vuelve a alzarse como protagonista, un corcel que deja tras de sí un rastro de “Fuego en el Cielo”.