Con motivo del derbi sevillano que se disputó ayer a las 21.30 en el Sánchez Pizjuán, ambos clubes ofrecieron sus entrenamientos a puerta abierta desde primeras horas de la mañana para ir calentando el ambiente. Un acto que pretendía crear un ambiente propio de la fiesta del fútbol sevillano, pero que acabó siendo una molestia para algunos vecinos y comerciantes.

A partir de las nueve y media de la mañana, el Benito Villamarín abría sus puertas, y los aficionados pudieron acercarse a ver a sus ídolos entrenar para el partido de la máxima rivalidad. Las ganas de enfrentarse con el eterno rival, la posición del Betis en la tabla y, por consiguiente, la del Sevilla, llevó a miles de béticos a disfrutar de sus jugadores y la afición.

Los acontecimientos apuntaban a un incremento de las consumiciones en los bares de las proximidades y a un buen ambiente de domingo futbolero. Pero la reacción de los vecinos y hosteleros no fue la esperada.

«En 30 años que llevo trabajando en este bar no he visto algo parecido, desde las nueve de la mañana aquí, bebiendo en la calle» cuenta el cocinero de uno de los bares de Reina Mercedes. Los vecinos ante esto se paraban y explicaban «que da inseguridad tantos botellones, durante tantas horas» además «no se podía pasear por esta zona, no es como el ambiente bonito y divertido de otros domingos».

«Lo que han querido hacer los clubes es un montaje para la ciudad y puede salir caro. Para encender un fuego hace falta una cerilla y, si pasa algo hoy, será por la cerilla de esta mañana». Finalmente no hubo que lamentar incidentes en esta zona de la ciudad -sí en los alrededores del Parque de María Luisa donde se produjeron lamentables incidentes entre ultras- y, a pesar de las cantidades de basura que se vertieron sobre las calles próximas al estadio, los refuerzos de la empresa municipal de limpieza LIPASAM consiguieron dejar la zona como si allí nunca hubiese habido nadie.

«Nos gusta el ambiente de fútbol de todos los domingos, no ha pasado nada pero podría haber pasado y parte de la culpa la hubiesen tenido los clubes» reiteran los vecinos tras la salida de los Supporters del Villamarín.