El portavoz municipal socialista, Juan Espadas, ha mantenido un encuentro con vecinos de Bellavista que alertan del posible deterioro e incluso vandalismo que puede sufrir el Centro de Servicios Sociales cuya construcción finalizó hace meses y sobre el que no conocen ni planificación ni cartera de prestaciones aún.

Espadas exige a Zoido «que deje de frenar el ritmo de la ciudad y de las necesidades de los sevillanos para acomodarlo a su propia agenda. Ayer lo avisábamos con el derribo de Los Pajaritos y hoy tenemos que poner el acento en este Centro de Servicios Sociales cuya puesta en marcha no puede esperar a que el alcalde encuentre la fecha más interesante para la foto. Hay familias que necesitan de la atención pública que se debe prestar en el centro».

La construcción del complejo fue impulsada por el anterior gobierno a través de un encargo específico a Emvisesa. Las obras comenzaron en febrero de 2011 con una inversión de 646.000 euros. Con la llegada de Zoido a la Alcaldía, el nuevo gobierno decidió en octubre de 2011 el despido de técnicos y arquitectos que dirigían obras de Emvisesa, lo que ocasionó un parón de semanas que Espadas ya denunció porque afectaba a 1.046 viviendas y a varios encargos más, entre otros, este Centro de Servicios Sociales de Bellavista.

A día de hoy, el edificio lleva meses completamente terminado y Espadas teme que el no conocer aún ni fecha de apertura ni servicios se deba a que el Ayuntamiento no tenga personal suficiente para ponerlo en marcha, «habida cuenta del importante número de vacantes que Zoido se empeña en no cubrir y que afectan a servicios esenciales que el gobierno local no declara, como son servicios sociales, bibliotecas, etc. Hay más de 800 plazas sin cubrir donde Zoido ve ahorro y los sevillanos un empeoramiento de los servicios públicos que reciben de su Ayuntamiento».

Para el portavoz socialista, «Zoido no ha sabido gestionar la herencia que recibió del anterior gobierno con una red renovada de centros de servicios sociales. Su modelo es otro. Es el de la externalización y privatización de la atención en el que cada vez haya menos profesionales municipales. Está descapitalizando programas y servicios sociales. El apoyo que prestan las ONG es muy importante, pero no pueden soportar íntegramente todo el peso de la atención ni del seguimiento a los casos. Ésa es competencia municipal y cien por cien pública de la que Zoido no puede desentenderse y menos en las difíciles circunstancias por las que atraviesan las familias a día de hoy«, concluye.