Desde que el Gobierno de Juan Ignacio Zoido llegara en 2011 a la ciudad de Sevilla, el distrito Bellavista-La Palmera, y Rafael Belmonte, han estado exigiendo a la Junta de Andalucía, propietaria de las viviendas sociales de la calle Burdeos 8 del barrio de los Bermejales, que se dedicara al mantenimiento de este bloque de pisos que se encuentra en una situación de abandono extrema.
La primera denuncia formal por parte del distrito Bellavista-La Palmera llegó hace 23 meses; en enero de 2013 cuando Belmonte visitó las viviendas sociales propiedad de la Junta de Andalucía y ese mismo mes el Grupo Popular elevó en la Junta Municipal de Distrito a que se instara a la Junta para que se tomaran medidas y se adecentaran las zonas comunes de las viviendas; una propuesta que contó con 11 votos a favor, 3 en contra y una abstención.
Una de las vecinas afectadas señalaba por aquel entonces que vivían un autentico calvario que sigue a día de hoy. Y es que las viviendas sociales de la calle Burdeos sufren un estado de deterioro de las zonas comunes que pone en peligro la habitabilidad del edificio. Un bloque de tres plantas donde viven 19 familias. «Los pasillos necesitan pintarse, las paredes están desconchadas, algunos contadores de luz y agua continúan arrancados, así como la permanente suciedad de las zonas comunes» señalaba Otilia, vecina del bloque.
Desde el pasado mes de mayo, el ascensor del bloque no funciona, con el consiguiente perjuicio para los vecinos, en su mayoría personas mayores que además, sufre algún tipo de discapacidad. Asimismo, «la puerta principal del edificio está estropeada y siempre permanece abierta, por lo que los vecinos vivimos con el permanente temor de que se convierta en refugio de personas desconocidas», señala Karima Ben Kalifa, presidenta del bloque.
«En su momento propusimos en Junta Municipal de Distrito que se instase a la Junta de Andalucía a solucionar los problemas de manutención de las zonas comunes porque al tratarse de viviendas sociales, la Junta es la propietaria y debe hacerse cargo ya que durante estos años se ha lavado las manos», señala Belmonte.
«El estado de las viviendas sociales en este barrio refleja la falta de compromiso y sensibilidad de la Junta con las políticas de rehabilitación y con un derecho fundamental como es una vivienda digna para personas con escasos recursos», señala Belmonte.
Después de denunciar los hechos y hacerse eco de ello diversos medios de comunicación, la Junta de Andalucía ha colocado un cartel en la fachada anunciando futuras obras de mejoras en el bloque sin fechas concretas lo que supone la intranquilidad de los vecinos.