Los villancicos del coro la Fragua y un grupo de animación de lo más divertido convirtieron el acto de coronación de los Reyes Magos en una auténtica fiesta. La Estrella de la Ilusión, Melchor, Gaspar y Baltasar ya están listos para la cabalgata de Bellavista.

El aforo completo, niños deseosos de ver a los reyes magos, con sus cartas para dárselas al cartero real y dispuestos a pasar una tarde muy especial. Este año la cabalgata de Bellavista tendrá siete carrozas, tres vuelven a ser donadas por El Coronil y las otras cuatro provienen del Ateneo de Sevilla.

Antes de comenzar el acto la presidenta del Ateneo de Bellavista, Trinidad Camacho, hizo hincapié en la labor que acarrea la organización de la cabalgata y lo «fundamental» que es para el barrio. Una idea que Rafael Belmonte, delegado del distrito Bellavista-La Palmera, corrovoró «el Ayuntamiento y el distrito apoyarán la cabalgata siempre porque es esencial para el barrio» a lo que añadió que «quizá porque soy el delegado, pero a mí los reyes ya me han dado mi regalo por adelantado que son las sonrisas de todos estos niños que veo aquí».

Y comenzaba el acto. Los primeros en subir al escenario fueron los componentes del coro La Fragua, que al son de villancicos anunciaron la coronación de los reyes. La primera en portar su corona fue la Estrella de la Ilusión, joven de 20 años técnico de laboratorio. Tras ella Melchor hizo los honores, tras la barba blanca este año se esconderá un gran corazón, el de Manuel Muñoz que por un día dejará el peaje para subirse a una carroza a «repartir magia». Como apunta la tradición el siguiente sería Gaspar, que lo encarnará Trinidad Camacho por elección de la asociación de vecinos. Un albañil padre de familia será Baltasar por un día, así lo ha elegido la peña flamenca.

Estos cuatro magos de la ilusión ya tienen sus coronas y es motivo de fiesta. Un medieval muy peculiar animaría el gradería con los payasos de la tele, tras él una gallina haría bailar al ritmo del «pío pío» y un lagarto muy gracioso formaría este trío que consiguió poner a niños y mayores de pie.