El portavoz municipal de Izquierda Unida en Sevilla, Daniel González Rojas, ha pedido este domingo al alcalde, Juan Espadas (PSOE), que paralice las obras que están llevándose a cabo en la barriada de Bellavista para construir una gasolinera «low cost», dadas las «dudas legales» y el «riesgo» que este tipo de estaciones desatendidas entraña para la población.

Durante una visita al lugar donde se acometen los trabajos, en la avenida de Jerez, González Rojas ha advertido que esta instalación vulnera la normativa andaluza actual, por lo que ha requerido a Espadas que tome las medidas oportunas para evitar su apertura «mientras no se dispongan de todas las garantías legales para desarrollar dicha actividad con seguridad en la ciudad».

Desde IU aseguran que «no es baladí» el hecho de que tanto CCOO como la Federación de Asociaciones de Empresas de Estaciones de Servicio de Andalucía (FEDAES) hayan denunciado ya ante las consejerías de Industria y Administración Pública (Consumo) a más de una veintena de gasolineras de este tipo en toda Andalucía. Una circunstancia que, según Rojas, el Ayuntamiento debería haberse tomado en serio antes de conceder tan alegremente la licencia de obras a la multinacional que pretende implantar su negocio en Sevila.

En concreto, el portavoz de IU ha aludido a un decreto de la Junta en materia de consumo (537/2004) donde se especifica que «en caso de habilitarse el sistema de autoservicio en el horario diurno, deberá haber en el establecimiento, al menos, una persona para atender la solicitud de suministro de combustible que pudiera formular algún cliente cuyas circunstancias le impidan o dificulten su realización». Pero si por algo se caracterizan estas instalaciones, conocidas popularmente como gasolineras fantasmas, es precisamente porque en ellas no hay ningún empleado y se paga con tarjeta, lo cual constituye, a juicio de Izquierda Unida, un «auténtico atentado contra los derechos y la seguridad de los consumidores».

IU advierte que la falta de trabajadores multiplica el riesgo de accidentes relacionados con el derrame de hidrocarburos, el encendido de cerillas y mecheros o la manipulación de teléfonos móviles en estos puntos. Y eso por no hablar de la discriminación que sufren las personas con movilidad reducida en estas estaciones, donde tampoco existe la opción de acceder a hojas de reclamaciones ni a vasijas de medición para comprobar que se reposta lo correcto.

Pero, además del peligro y de la merma que las gasolineras desatendidas implican para los derechos de los consumidores, IU también rechaza este modelo de negocio, totalmente automatizado, por la destrucción de numerosos empleos que va a provocar en el sector, algo que «no podemos permitirnos en el contexto actual de crisis y en una ciudad con 85.000 parados», ha apostillado Rojas.

«No estamos hablando de ninguna tontería», remarca el concejal de IU, quien señala que un proyecto de esta índole hay que consensuarlo antes con los vecinos del entorno (la gasolinera en cuestión se encuentra junto a las viviendas de los Jardines de Hércules) y, sobre todo, sustentarlo en unos mínimos estudios de impacto o seguridad, «algo que el Ayuntamiento de Sevilla no parece haber hecho».

Por todo ello, Izquierda Unida no sólo reitera su oposición a una gasolinera sin personal en Bellavista, sino que insta a Espadas a frenar, en su condición de alcalde, una iniciativa que «no genera puestos de trabajo, vulnera los derechos de los consumidores, favorece la competencia desleal en el sector y, para colmo, no reúne las mínimas condiciones de seguridad requeridas».