Después de pasar mucho tiempo trabajando para otros en la hostelería, hace tres años que las hermanas Castellano decidieron abrir su propio establecimiento «ahí comprendimos muchas cosas y otras las entendimos mucho menos». Un camino en el que se están encontrando algún que otro obstáculo, pero no solo lo están salvando sino que lo están retirando para que los demás no tropiecen.

Llegaron hace 12 años a Bellavista y están enamoradas de este barrio, por ello es allí donde abrieron su bar: Katar. Papeleos, gestiones, precios, proveedores, preventas… y la crisis, una notable crisis. «Si a la situación económica le sumamos que la gente se va al centro a comprar o a grandes superficies de Dos Hermanas, nos cargamos los negocios de aquí» explica Sara.

La crisis fue una de las grandes culpables de que las Castellano se metieran a salvar el mundo, al menos el del comercio en Bellavista, porque había otro problema que dio el golpe definitivo: la seguridad. «Un día, por la noche, un coche se estrelló contra la puerta para robarnos, suerte que no consiguió romperla» cuenta María Isabel. Lo peor es que no era un hecho aislado «al del bar Khady le han robado 12 veces en un año». Esta fue la última gota antes de pasar a la acción.

Actualmente Bellavista carece de una Asociación de Comerciantes, «tuvimos una hace unos diez años pero se disolvió» así que ni cortas ni perezosas Sara y María Isabel comenzaron a mover fichas, a hablar con otros comerciantes, reunirse con el distrito y con otras asociaciones. Hace tres meses que nació la Asociación de Comerciantes de Bellavista Antonio Sevillano Moreno.

«Comenzamos solo cuatro socios, lo que decidieron crear la asociación con nosotras. Hace unos días convocamos una reunión para informar de la existencia de la Asociación, de la labor y para que se asociasen los que estuviesen interesados. Vinieron más de veinte». Una auténtica alegría tras el duro trabajo que llevan realizando las Castellano para crear esta asociación.

Objetivos

El objetivo principal de Antonio Sevillano Moreno es el de impulsar el comercio de barrio. «Hay que tener una cosa clara y es que consumir en el barrio nos beneficia a todos» explica María Isabel. Su hermana añade que «lo mejor de Bellavista es su gente, Triana tendrá el puente, el centro la Giralda y Bellavista tiene a su gente». Es esa afirmación la que justifica su causa. El carácter de los vecinos del barrio, según lo describen, es el idóneo para impulsar el comercio, solo hace falta concienciación.

«Como te conocen en tu barrio, tus vecinos, no te conoce nadie. Además para qué vas a coger el coche si tienes algo aquí al lado. La cercanía y la disponibilidad que te ofrecen no se encuentra en un centro comercial». María Isabel, más convencida si cabe, añade a la explicación de su hermana «si compramos en casa al final el dinero circulará en casa y se enriquecerá el barrio».

Para conseguir estos objetivos quieren organizar actividades variadas con las que animar a los vecinos a comprar en Bellavista. «Hemos hablado mucho con Jose Manuel Mira, presidente de ACOPROBER, porque es una Asociación que funciona muy bien y queremos seguir sus pasos para conseguir todo lo que ellos están consiguiendo allí» explica María. «Ferias de la tapa, de la belleza para las peluquerías, mercadillos» son algunas de las ideas que ya están cocinando estas hermanas tan emprendedoras.

Y para la seguridad y la desprotección de la que hablan también habrá soluciones. «Hay que ir hablando con todos, negociando, pensando y actuando. Sin prisa pero sin pausa».

Antonio Sevillano Moreno

Antonio Sevillano Moreno era un hombre de sobra conocido en Bellavista. 35 años como fundador y propietario del bar Los Camioneros. El 27 de noviembre de 2005 murió de un disparo durante un atraco.

Un día triste, que conmovió al barrio. «Antonio era un hombre muy activo, colaboraba en el fútbol, la parroquia y con todos los vecinos era muy amable». En esta senda, las hermanas tienen dudas, incertidumbre, hace falta consejos y seguir modelos, pero también hay algo claro desde el principio, que la asociación tenía que llamarse Antonio Sevillano Moreno.