En un extremo, Papá Noel, por el otro se aproxima la banda y en el centro las maravillas artesanales propias del mercado de Los Bermejales. A un día de reunirse con la familia y pasar una de las mejores noches del año, cientos de personas pasean por la avenida de Alemania disfrutando del ambiente navideño y haciendo algunas compras de última hora.

El mercado de arte y diseño hoy ha mostrado su cara más navideña a veinticuatro horas de la cena más familiar del año, Papá Noel ha aparecido por la avenida de Alemania para conocer los deseos de los niños rezagados que aún no han hecho su particular pedido. Un beso era el equivalente a un caramelo, sentados en sus rodillas los niños han podido conocer en primera persona al personaje navideño americano que cada vez tiene más peso en nuestro país.

Villancicos, canciones del verano, clásicos del «pachangueo»… etc. todo era válido si servía para que los allí presentes se echaran un baile. Niños y mayores han bailado, cantado y hecho fotos a la charanga que animaba la jornada. Al único que no le ha gustado es al pony, que cuando los vio pasar solo quería los mimos de su ama.

Una mañana perfecta que se repetirá el próximo domingo pero cambiando el escenario, la próxima semana será en la avenida de Finlandia. Lo que sí es seguro es que, como hoy, habrá muchas sorpresas.