Desde el pasado mes de mayo, los vecinos de las viviendas sociales de la calle Burdeos número 8, en Los Bermejales, estaban sin ascensor. Ante la «no» respuesta de la Junta de Andalucía, algunos vecinos acudieron al delegado del distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, y desde el Ayuntamiento de Sevilla se ha hecho todo lo posible para que la Junta solucionara el problema.

Y al menos, con respecto al ascensor, el asunto se ha solventado, ya que desde la pasada semana funciona. «Esto supone que se mejorará la calidad de vida de muchas personas mayores que lo necesitaban, algunas con discapacidad» señala Belmonte.

De todos modos, aún quedan cosas por hacer; y es que «la puerta principal del edificio está estropeada y siempre permanece abierta, por lo que los vecinos vivimos con el permanente temor de que se convierta en refugio de personas desconocidas», señala Karima Ben Kalifa, presidenta del bloque.

Rafael Belmonte, y una vecina, en el recuperado ascensor de la calle Burdeos, 8.

Belmonte y una vecina en el recuperado ascensor

Desde el Gobierno de Juan Ignacio Zoido se considera una prioridad que la Junta de Andalucía se dedique al mantenimiento de este bloque de pisos que se encuentra en una situación de abandono extrema.

La primera denuncia formal por parte del distrito Bellavista-La Palmera llegó hace dos años, en enero de 2013.

Belmonte visitó las viviendas sociales propiedad de la Junta de Andalucía y ese mismo mes el Grupo Popular elevó en la Junta Municipal de Distrito a que se instara a la Junta para que se tomaran medidas y se adecentaran las zonas comunes de las viviendas; una propuesta que contó con 11 votos a favor, 3 en contra y una abstención.

Una de las vecinas afectadas señalaba por aquel entonces que vivían un autentico calvario que sigue a día de hoy. Y es que las viviendas sociales de la calle Burdeos sufren un estado de deterioro de las zonas comunes que pone en peligro la habitabilidad del edificio. Un bloque de tres plantas donde viven 19 familias.

«Los pasillos necesitan pintarse, las paredes están desconchadas, algunos contadores de luz y agua continúan arrancados, así como la permanente suciedad de las zonas comunes» señalaba Otilia, vecina del bloque.

«El estado de las viviendas sociales en este barrio refleja la falta de compromiso y sensibilidad de la Junta con las políticas de rehabilitación y con un derecho fundamental como es una vivienda digna para personas con escasos recursos. Nos alegramos de que ahora la Junta de Andalucía haya colocado un cartel en la fachada anunciando futuras obras de mejora en el bloque aunque sin fechas concretas», señala Belmonte.