El centro cívico de Bellavista acogió una jornada muy especial ya que los jóvenes que asisten al taller socio cultural de Danzaterapia que organiza el distrito Bellavista-La Palmera, han podido demostrar las habilidades que han ido desarrollando a lo largo del curso.

Junto a Pastora Varilla, su monitora, una veintena de alumnos han demostrado que la voluntad mueve montañas y se puede hacer una magnífica coreografía a pesar de tener algunas limitaciones psíquicas.

Y es que la técnica de la danzaterapia es relativamente reciente, datan de 1920 los primeros movimientos artísticos. Según dicha danza, la mente, el cuerpo y el alma forman una unidad psicofísica e interactúan constantemente unas con otras. El movimiento y la postura influyen en el pensamiento y los sentimientos. Esa es la meta de la danzaterapia.

«Consiste en desarrollar el uso psicoterapéutico del movimiento para promover la integración emocional, cognitiva, física y social de un individuo. La danzaterapia incrementa el nivel de percepción personal y del cuerpo, permite realizar amplios movimientos e incentiva al individuo a expresarse de manera auténtica a través de la integración del inconsciente», explica Varilla.