Manuel Gutiérrez nació en Bellavista y ha sido este barrio el que le ha visto crecer. Y no es otro que el propio crecimiento y la madurez los que le hicieron tener que decir adiós a su barrio natal para mudarse a su actual residencia en Dos Hermanas.

«Mi vida en Bellavista ha sido un continuo ir y venir» afirma Gutiérrez que cuenta que su madre «me mandó a estudiar a Heliópolis porque hubo una mala racha de drogas en el barrio, luego el instituto ya sí lo hice en Bellavista pero cuando comencé la carrera me mudé a la Macarena un tiempo». Cuenta Manuel, que al final siempre volvió a su barrio, Bellavista.

Pero un día llegó la independencia, Manuel iba a formar una familia y necesitaba un nuevo hogar «quería irme a un sitio cerca de mi madre pero que tampoco estuviese al lado, Dos Hermanas me gustaba, encontré una buena zona y un buen piso y me vine». A pesar de que no se ha ido muy lejos Manuel nota los cambios, «lo que más echo de menos son las tiendas, la cercanía, conocer a todo el mundo que te encuentras por la calle, me ha costado acostumbrarme». Una cercanía encantadora que tiene Bellavista, tanto es así que Manuel, con una sonrisa cuenta la anécdota de que su madre «iba a la carnicera de toda la vida, mi madre le cosía y ella le daba la carne que necesitase y así con todo, Bellavista se presta a eso».

Lo que más destaca Manuel de su Bellavista natal es la unidad vecinal «todas las mejoras que se han conseguido han sido a través del esfuerzo de los vecinos» pero, «aún le queda mucho por mejorar». Aunque Gutiérrez quiere destacar «que no es un barrio malo como la gente se cree, es un barrio trabajador en el que la gente lucha por ver crecer su Distrito».

Si tiene que ponerle una pega a su barrio es que cree «que le cuesta evolucionar, es decir que no tiene un crecimiento tan rápido como el de otros barrios», pero si Manuel tuviese que mudarse Bellavista estaría en la lista de sitios preferidos porque «Bellavista es un barrio en el que se consiguen las cosas».