Comienza la lección. Lo primero que debéis saber es que no sois veterinarios ni héroes, las directrices marcadas en este curso servirán para mantener vivo a un animal hasta la atención que esté en manos de un profesional. Así comienza, palabra más o menos, el curso de primeros auxilios para mascotas de Daniel de la Cerda.

Daniel es veterinario de Servet Bermejales y director de la clínica veterinaria del Club Nacional del Podenco Andaluz. Con una experiencia impecable ahora se ha atrevido a enseñar a los propietarios de mascotas cómo atender a sus mejores amigos en caso de emergencia. Su prueba piloto se ha hecho en la clínica Salinas, en Justino Matute, Triana. Un auténtico éxito, sus alumnas no paraban de preguntar y tomar buena nota de todo lo que allí se decía. Por ello, ahora Daniel lo realizará también en Los Bermejales y allí donde lo vayan llamando.

Cómo actuar si tu perro se quema con el brasero, muerde un cable, le pica una abeja o entra en parada cardiorespiratoria. Estas son sólo algunas de las lecciones que se han dado en este curso de primeros auxilios. Una labor imposible sin la ayuda de Kiwa, la perrita de Daniel, que entre galleta y galleta y alguna que otra caricia robada, hacía de modelo para las reanimaciones, los vendajes y las desinfecciones oculares.

Por poner un ejemplo para que vayan abriendo boca de lo que se están perdiendo, si su perro ha tomado algún producto tóxico lo primero que tiene que hacer es llamar a toxicología para saber qué efecto tiene en el animal de qué sustancia estamos hablando. A partir de ahí hay que ponerse en marcha, lo primero hacerlo vomitar bien con 3 cucharadas de sal gorda o, en su defecto, agua oxigenada detrás de la lengua. En caso de tratarse de un producto corrosivo nunca se debe hacer vomitar porque el retorno de la sustancia por el exófago puede ser letal.

Con estas instrucciones ¿qué hemos conseguido? Pues que, en caso de haber vomitado, el animal expulse el veneno y se eviten males mayores. El conocer la toxicología de lo que ha ingerido nuestro animal nos ayuda para impedir tomar una mala decisión y facilitar al veterinario su labor, ya que al decirle con qué se ha intoxicado el profesional puede actuar más rápidamente.

«Se trata de poner un parche de camino al veterinario, eso nos facilita el trabajo siempre que se haga bien porque a veces por intentar ayudar a un animal, nuestro desconocimiento ha agravado la situación. Hay que hacerlo de la manera más natural» explica Daniel. Con buen trato, resolviendo todas y cada una de las dudas de sus alumnas Daniel va inculcando las claves para que nuestro animal esté protegido y a la vez dar seguridad al dueño, porque los estados de pánico pueden empeorar las situaciones.

Al igual que cuando se tiene un bebé es importante saber cómo actuar en ciertas ocasiones, Daniel enseña cómo reaccionar con los perros y gatos. Por el bien del amigo más fiel, del veterinario y de uno mismo, que se ahorrará grandes disgustos, este curso va a seguir rotando por Sevilla para que nadie tenga excusa a la hora de salvar a su mascota.