Una veintena de profesionales del Hospital Universitario de Valme ha participado hoy en un curso sobre «Asistencia Hospitalaria a Múltiples Víctimas» dirigido a la capacitación en catástrofes por riesgo tecnológico de origen nuclear, biológico, químico o radiológico. Enmarcado en el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias, ha sido organizado por la Fundación IAVANTE de la Consejería de Salud y Bienestar Social y tiene como objetivo actualizar el adiestramiento de los profesionales en la atención a catástrofes y emergencias colectivas.

Médicos, enfermeros y profesionales de Servicios Generales del hospital conforman el grupo que ha participado en esta iniciativa, bajo la coordinación de los facultativos de este centro José Antonio Sánchez, de cuidados críticos, y Celia González, de urgencias. De este modo, son numerosos y diversos los perfiles profesionales que protagonizan la logística sanitaria en escenarios con múltiples víctimas, asegurando el abastecimiento y la gestión de recursos, apoyando las labores de coordinación en situaciones de crisis, además de la prestación de atención sanitaria inicial a los heridos.

Por otra parte, a través de esta formación se pretende capacitar a los profesionales de cuidados críticos y urgencias acerca del uso de los diferentes equipos de protección individual, en función de las zonas de uso y niveles de riesgo. Los contenidos del curso han incluido igualmente otros aspectos relacionados con el manejo de las unidades de descontaminación y el equipamiento para la intervención en catástrofes químicas y tecnológicas.

Disponibilidad de Unidad de Descontaminación

El Hospital Universitario de Valme dispone desde hace dos años de una unidad de descontaminación, fecha en la que se inició en este centro el programa formativo para la atención hospitalaria a múltiples víctimas. Este equipo sirve tanto para tratar a personas expuestas a contaminantes químicos, radioactivos o biológicos, como a aquellas que precisan descontaminación al mismo tiempo que están recibiendo atención sanitaria.

La posibilidad de que aumenten los accidentes denominados de origen tecnológico, fundamentalmente por los avances producidos en el sector industrial, obliga a la organización sanitaria a contar con los recursos necesarios para dar una respuesta adecuada a este tipo de emergencias. De este modo, queda garantizada la atención urgente hospitalaria junto a la seguridad de las instituciones y de los profesionales ante dichos riesgos.