Hoy es un día grande, un día importante, muchos pedidos con antelación y aún más a última hora, Víctor no tiene un segundo para descansar. Las flores siguen siendo el producto estrella en el día de San Valentín y las mujeres no son las únicas que desean recibir un ramo en esta fecha.

Víctor no sale del despacho en el que crea los ramos. El teléfono no para de sonar, sus manos de trabajar y su mente de diseñar los encargos que le hacen, «hay gente que tiene una idea predeterminada, aunque muchas veces llegan y yo les cambio los esquemas». Si por algo destaca Ramillete, la floristería de Víctor Márquez, es por la originalidad de sus ramos y el trato personalizado que este florista dedica a cada encargo. Cada persona, cada ocasión, cada ambiente pide un unas flores, un color y un diseño.

San Valentín es uno de los días grandes de esta floristería de la avenida de Finlandia. Como ya es tradición, las flores siguen siendo el producto estrella este día y las rosas, las más deseadas «en Sevilla la gente es muy tradicional y a no ser que yo les convenza, suelen elegir los clásicos ramos de rosas». Pero no es la única opción, «tulipanes o astromelias, en ramos o unidad, desde cinco euros hasta precios bastante más elevados» flores para todos, está claro que en Ramillete todos salen con un regalo a su medida.

Y si Víctor ayuda a romper el mito de las rosas y abrir las mentes hacia otras flores igual o más bonitas y apropiadas para el día de los enamorados, los destinatarios de las flores también han cambiado con el tiempo «este año se están regalando muchos ramos a hombres, a ellos también les gustan las flores y cada vez son más las mujeres que regalan a sus parejas».

En España la celebración de San Valentín aterrizaría a mediados del siglo XX y aunque de eso hace ya mucho, mucho tiempo, las tradiciones son las tradiciones y las rosas son y serán la esencia de este día. Así que a Víctor le quedan aún muchos 14 de febrero jugando a ser cupido, regalando amor a través de las flores.