La Fundación Doña María ha despedido el curso 2012-2013 de sus voluntarios. Una proyección con los mejores momentos del año, el correspondiente agradecimiento y un emotivo reconocimiento, fueron algunas de las actividades programadas para la clausura y que alargaron la celebración hasta entrada la madrugada.

Llega el mes de junio y a Fundomar le toca «despedir» a sus voluntarios y es que, allí no va nadie, todos quieren quedarse y el año que viene serán más y con mejor disponibilidad. Pero la gala de clausura es toda una tradición y allí se presenciaron todos para brindar por un año lleno de buenas causas y, cómo no, hablar de todo lo que les espera el próximo curso.

En primer lugar, visualizaron una presentación en la que se proyectaban fotografías de los mejores momentos del año, momentos que sin la ayuda de estos voluntarios seguro que no hubiesen tenido lugar o, al menos, hubiese sido mucho más complicado. Tras el video la Fundación agradeció el esfuerzo de todos ellos y reconoció lo bien que habían trabajado durante todo el año, lo que dio paso a la entrega de carnets de voluntarios para los nuevos.

La gala no solo sirvió para poner en valor la labor de estos voluntarios, se habló del pasado y del futuro, pero también fue una perfecta excusa para que todos ellos se conociesen, los turnos no suelen ser coincidentes para la mayoría y una cita como esa puso cara a todos los compañeros de tarea.

Una breve reflexión sobre lo realizado en este curso 2012-2013 en la que todos pudieron sentirse protagonistas, fue la antesala a la entrega de diplomas para los usuarios de los talleres de español, alfabetización y empleo, entre otros. En este momento el acto oficial terminaba para dar paso a la merienda, las fotos, las risas, las conversaciones y hacer piña. Y tan buenas migas hicieron que tras esa merienda muchos se fueron a seguir celebrando, porque, lo que una Fundomar…