El Salón de Actos del colegio St. Mary’s School fue el escenario ayer de un emotivo homenaje que se tributó al abogado sevillano Eduardo Ybarra Hidalgo. Fallecido el pasado mes de enero a la edad de 90 años, a lo largo de diversas intervenciones se esbozó ayer su trayectoria junto a bonitas anécdotas que dan fe de su talla como abogado, escritor, académico, humanista y cofrade reconocido.

El homenaje contó con la intervención de Juan Pedro Álvarez Giménez de Aragón, presidente del Banco de Alimentos de Sevilla; Rafael Valencia Rodríguez, director de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras; José Joaquín Gallardo Rodríguez, decano del Colegio de Abogados de Sevilla; José L. Olivares Gutiérrez, hermano mayor de la Hermandad de la Santa Caridad; y Rafael Belmonte Gómez, concejal del Distrito Bellavista-la Palmera. Fue presentado por la jefa de Infantil del St. Mary´s School, Carmen Egea, y la clausura corrió a cargo del director del Buen Pastor, Joaquín Egea.

Los participantes aportaron pinceladas de un hombre muy comprometido con la sociedad, que trabajaba como abogado no sólo de manera remunerada, sino también solidariamente con quienes no se lo podían permitir; hicieron referencia a sus frenos para evitar que el Monte de Piedad emprendiera acciones contra los morosos, ya que siempre consideró que era mejor intentar una negociación y dar facilidades: o su compromiso con el patrimonio de la Ciudad al luchar por conservar edificios como la Casa de los Artistas.

El director del Buen Pastor recordó su apoyo crucial para rendir homenaje a Fernán Caballero cuando era director de la Real Academia de las Buenas Letras, un gesto que ayudó a que el traslado de restos del Cementerio de Sevilla al Pabellón de Sevillanos Ilustres se convirtiera en una corriente de apoyo de la sociedad sevillana a la figura de la destacada escritora. También evocó su respaldo a la cultura con el gesto de tener su biblioteca abierta para los alumnos del colegio que lo deseeran, algo que les posibilitó conseguir algún premio sobre temas sevillanos que se documentó con la extensa bibliografía que atesoraba Eduardo Ybarra en su propio domicilio.

Reconocimiento

Algunos de los participantes en el acto, como el presidente del Banco de Alimentos y el director del Buen Pastor, pidieron un reconocimiento público a la figura de Eduardo Ybarra en base a la importante contribución que ha realizado a la cultura sevillana y a la historia de la ciudad. En este sentido, consideraron que debería ser merecedor de la medalla de Hijo Predilecto de Sevilla en la próxima edición, e incluso contar con una calle que estuviera rotulada con su nombre.

Su hijo Íñigo Ybarra Mencos fue el encargado de aportar su lado más humano y familiar a través de su disertación «La figura de D. Eduardo Ybarra Hidalgo». Recordó bonitas vivencias que reflejaban a un hombre entrañable, que disfrutaba de la familia y con las tradiciones de la ciudad, como la Semana Santa y el Corpus Christi. Un apasionado de las hermandades y en especial de la de El Silencio, de la que fue hermano mayor varios años. El acto estuvo amenizado por Trío de Cuerdas.