Anoche el hotel Silken Al-Andalus que se encuentra en la avenida de La Palmera albergó la celebración dela IV Exaltación de la saeta en memoria del saetero y cantaor flamenco Pepe Peregil.

El acto como marca ya la tradición fue presentado por José Manuel Mira, presidente de la asociación de comerciantes y profesionales del barrio de Los Bermejales ACOPROBER y contó con la presencia de la familia de Pepe Peregil con su hijo Álvaro a la cabeza así como del delegado del distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, la directora del distrito, Carmen Caparrós, el concejal del grupo municipal socialista Miguel Bazaga así como representantes dela comunidad educativa del distrito y entidades vecinales así como todo el público amante dela saeta que quiso acudir al acto.

El encargado de presentar a la saetera fue Miguel Ángel Pérez de los Santos, presidente de la asociación de amigos Pepe Peregil, quien destacó la personalidad y la trayectoria de la exaltadora de este año, Angelita Yruela. 

Leyenda de la saeta en la Semana Santa de Sevilla, Angelita Yruela es una de las leyendas vivas de esa difícil manifestación de arte popular en la frontera entre la oración y el cantejondo. «A los 12 años, Angelita quería cantar y participar en la Semana Santa. Sus siete hermanos varones podían ser nazarenos o costaleros, y ella no. Y un día, viendo pasar a la Virgen de la Caridad, del Baratillo, decidió intervenir de la única forma posible, y le cantó una saeta». A partir de ese momento, jamás falta a su cita con el Gran Poder, 42 años cantándole a su Cristo.

En el pueblo natal de Pepe Peregil, Manzanilla (Huelva) se conocen y desde entonces se forjó una amistad que duró siempre. Pepe llamaba a Angelita «maestra», saetera con mayúsculas. Y fue el momento de que Angelita comenzará con su exaltación dela saeta.

«Amistad, palabra mágica que no se vende». 

Ya no le importa, como cuando niña, no poder salir de nazareno. «Lele, me decía mi abuela, vamos a la calle Francos. Allí me pidió que le cantara a la Caridad del Baratillo y lo hice; mi sorpresa fue que cuando terminé todo el mundo estaba emocionado».

Acto seguido comenzó a describir el significado de la saeta; canto religioso tradicional interpretado fundamentalmente en las procesiones de Semana Santa en España especialmente en Andalucía y algunas zonas de Extremadura, Castilla La Mancha y Murcia. En el siglo XIX, Antonio Machado definía la saeta como «cancioncillas que tienen por principal objeto traer la memoria del pueblo, especialmente en los días del Jueves Santo y Viernes Santo, algunos pasajes de la pasión y muerte de Jesucristo. Coplas disparadas a modo de flechazos contra el empedernido corazón de los fieles».

Los últimos compases de la noche corrieron a cargo de tres saeteras de la Escuela de Saeteros de la Hermandad de la Sagrada Cena que mostraron sus dotes interpretando una saeta. El momento del cierre corrió a cargo del delegado del distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, quién habló del significado del amor incondicional que le tenía Pepe Peregil a sus familiares, amigos y conocidos.