Durante este fin de semana en el barrio de los Bermejales hemos podido observar cómo un nutrido grupo de padres y abuelos han vuelto a recordar sus años de infancia con los pequeños de sus casas a través de la práctica de los juegos infantiles tradicionales.

Y es que, a través de la Asociación de vecinos Bermejales 2.000, se ha vuelto a poner en valor la práctica de la comba, la teja o el pañuelo, entre los más pequeños en los parques del barrio de Los Bermejales. Así, pues, en la tarde de ayer, muchos vecinos, con Conchita Rivas, presidenta de la asociación de vecino, a la cabeza estuvieron compartiendo un rato muy agradable recordando juegos de la niñez.

«Se trata de un proyecto que pretende rescatar en los niños los buenos hábitos y las actividades saludables al aire libre», comentó Conchita Rivas. Sin duda, los juegos tradicionales y los juegos populares aportan un gran número de beneficios a los niños. La gran variedad y estilos diferentes hacen posible que la práctica beneficie al individuo ayudándolo a aumentar las capacidades físicas y motrices. Pero otro gran beneficio que aporta este tipo de actividades es la integración social del niño o niña con el resto del grupo.

El delegado del distrito, Rafael Belmonte, también quiso estar con los vecinos de Los Bermejales y destacó las zonas verdes con las que cuentan los pequeños en dicho barrio algo que beneficia la práctica de este tipo de actividades ya que «durante unas horas conseguimos que los niños se alejen de las tecnologías que cada vez ocupa más tiempo en sus vidas. Sin duda es una manera diferente de buscar entretenimiento y diversión a partes iguales». «Los juegos populares tradicionales, ayudan a mejorar al niño en sus cualidades físicas, motoras, psicomotrices y ayuda a fomentar las relaciones con su entorno más directo».