Las trabajadoras de la Unidad de Estancia Diurna para mayores Arcángel ubicada en la avenida de Jerez, en pleno corazón de Bellavista, están desesperadas. Desde hace tres meses la Junta de Andalucía no paga a los trabajadores que a diario se encargan de cuidar a una quincena de personas mayores.

Además, la empresa, catering «Salcedo», que se encarga de dar las comidas a los mayores ha dado un ultimátum al centro y el mes de febrero dejará de servir comidas. Las responsables del centro de estancia diurna dicen que se encuentran muy preocupadas ya que «la Junta de Andalucía no es consciente de los apuros que estamos sufriendo». «Hemos tenido que reducir el personal e incluso poner dinero nuestro para poder solventar algunas de las deudas que tenemos y tener material para todos nuestros mayores».

La pasada semana tuvieron una reunión con el delegado del Distrito La Palmera-Bellavista, Rafael Belmonte, quien se comprometió «a buscar una solución». Y ésta ha llegado a través del comedor benéfico «María Santísima del Dulce Nombre», de la Hermandad de Bellavista, que será el encargado de servir los desayunos y meriendas a la docena de usuarios que acuden diariamente al centro.

A mediados del pasado mes de junio, la Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista hizo realidad un sueño que llevaba acariciando bastante tiempo: abrir un comedor social que paliase, en cierta medida, las muchas necesidades que existen en este barrio sevillano de personas que lo están pasando realmente mal.

El comedor, situado en el antiguo salón de celebraciones «Baldomero», en la calle Manuel Gonzalo Mateu, da diariamente más de cien comidas entre los que acuden al mismo y los que se las llevan para su casa.

Alfonso Lozano, hermano mayor del Dulce Nombre de Bellavista indica que «desde que abrimos no hemos parado. Estamos de lunes a viernes y todos los días no damos abasto para atender a las personas que hasta aquí se acercan. Desgraciadamente, está funcionando muy bien. Me gustaría decir que no hace falta, pero no es así».