Hace meses que Pina Citarella tenía la vista fijada en el último fin de semana de septiembre, los días en los que se celebraría Sevilla Dulce. El concurso de tartas la tenía más que ensimismada. La organización había determinado el séptimo arte como motivo de creación de los postres y, aunque Pina tenía muy claro que Cisne Negro sería su elección, no pudo evitar sentir nervios hasta el último momento de la entrega.

La Feria de Repostería Creativa celebrada en Fibes, ha recibido a golosos pasteleros de todas partes del país y así ha ocurrido con la participación en su concurso de tartas fondant, cookies y cupcakes. Con el motivo del cine, han sido muchos los reposteros que han querido volcar su creatividad en una suculenta tarta y participar con ella en la competición, entre ellos Giuseppina Citarella, aquella italiana de Bellavista de la que tanto se habló, en este medio, hace unos meses. 

Sería en aquella entrevista donde la italiana anunciaría su participación en la primera Feria del dulce de Sevilla y donde admitiría tener muy clara la película a la que iba a dedicar su tarta, siendo el secreto mejor guardado hasta la fecha de presentación. Natalie Portman y Mila Kunis quedarían plasmadas en la parte superior de su tarta, una bailarina de blanco, otra de negro con el pie ensangrentado, Cisne Negro era la película a la que Pina había querido hacer honor y podía saberse de tan solo un vistazo.

Aunque era la tarta número 1, Pina no tuvo la suerte de entrar entre las premiadas pero es que la propia artista de Bellavista admitía que había un «nivelazo, tartas increíbles, aunque me quede fuera de los premio qué bonito es todo» comentaba en sus redes sociales tras entregar su tarta y ver los dulces de los demás participantes. El nivel era evidente, tartas que parecían escenas auténticas del cine, recuerdos de las mejores películas de la historia o un gigantesco tributo a Disney, eran algunas de las maravillas de azúcar que lucían en una de las salas de la Feria.

De una manera o de otra y aunque ninguno de los premios fue a recaer a manos de Pina, el mejor de los regalos se lo llevaron todas esas tartas que consiguieron ser el punto de atención de la feria. Colas y gente agolpada, cámara en mano, para hacer fotos y admirar los trabajos de estos reposteros tan originales. Sin duda, tanta expectación es el verdadero premio y, el resultado de Pina no hace más que reiterar el prometedor futuro que le espera a esta italiana en el mundo de la repostería.