Un juzgado de Sevilla celebra los días 10 y 11 de junio el primer juicio en el que 26 trabajadores de la fábrica de Uralita o sus familiares reclaman ser indemnizados por las enfermedades laborales derivadas de su contacto con amianto.

Más de diez días después, los vecinos de Bellavista y, sobre todo, los trabajadores y familiares de la que fuera la fábrica de Uralita de Bellavista, verán por fin su caso en un juzgado. Para muchos habitantes de este barrio del distrito Bellavista-La Palmera, la herida aún sigue abierta. La fábrica de Uralita de Sevilla, cerrada desde 1998, tuvo una plantilla de más de mil trabajadores, muchos de los cuales desarrollaron distintas patologías pulmonares, de laringe y gastrointestinales atribuidas al contacto con amianto.

Antonio Delgado, presidente de la Asociación de Víctimas del Amianto (AVIDA) de Andalucía, ha explicado a Efe que esta demanda será seguida en octubre por la de otros 25 trabajadores, entabladas después de que sus patologías fueran declaradas enfermedad laboral y consecuencia del contacto con el amianto.

En el caso del juicio que celebrará el juzgado de lo Social 5 los días 10 y 11 de junio, a él concurren 22 ex trabajadores y las viudas o hijos de otros cuatro, ya fallecidos.

A la vista acudirán en señal de solidaridad asociaciones de afectados procedentes de Valladolid, Getafe (Madrid) o Valencia donde había fábricas de Uralita, así como representantes de los sindicatos mayoritarios.

Delgado ha precisado que no existe baremo oficial para establecer las indemnizaciones por amianto, por lo que los tribunales aplican el correspondiente a los accidentes de tráfico. Los ex trabajadores de Uralita emprendieron hace años una campaña destinada a que el contacto con amianto fuese reconocido como causa de enfermedad laboral y se les otorgase un régimen especial similar al minero.

Según sus datos, este mineral provoca enfermedades irreversibles como la asbestosis y el cáncer conocido como mesotelioma, y su polvo lleva a una muerte temprana a casi todo el que haya estado en contacto con él. La producción de materiales con amianto está prohibida en España desde 2002 pero la fábrica del barrio sevillano de Bellavista funcionó hasta 1998.