Un flashmob daba la bienvenida al rastrillo literario organizado por padres y alumnos del colegio Claret. Un pistoletazo de salida que ha destapado un éxito rotundo superando con creces las expectativas.

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, hace pequeñas cosas para cambiar el mundo» con este lema la ONGD Proclade Bética con la que no han dudado en colaborar los padres y alumnos del colegio Claret. Con una doble finalidad, la de fomentar la lectura y apoyar una iniciativa solidaria, en este centro educativo heliopolitano se ha organizado un rastrillo literario. Donar y comprar libros esa es la dinámica pero hay dos puntos importantes a tener en cuenta, la compra es a un módico precio que irá destinado íntegramente al proyecto de Proclade Bética.

El proyecto Karikoga que se lleva a cabo en Zimbawe posibilita la asistencia de niños huérfanos a la escuela, aportándoles material escolar, uniformes , libros y una comida al día. Unos recursos básicos que allí son algo más que un privilegio, razón por la que todas las partes del Claret se han implicado en esta iniciativa convirtiéndola en todo un éxito. La inauguración tuvo lugar ayer tras la celebración de un flashmob y hasta el cierre, en el centro, no cabía un alfiler.

Hasta el 15 de marzo en horario de 17.30 a 19.30 todo el que lo desee podrá aportar su granito de arena a una causa tan necesaria, ganando la satisfacción que ofrece la colaboración y un magnífico libro cuyas páginas sabrán mucho mejor que cualquiera de las anteriormente leídas.