«El 10 de enero llegué a casa de trabajar, al abrir la puerta me encontré el pasillo lleno de velas y la cena en la mesa. Al principio pensé: ¡mira qué gracioso mi Rafa! pero entonces descubrí en una Torre Eiffel en miniatura una caja roja, era un anillo precioso» así fue la pedida de mano que Rafa Florencio hizo a su pareja, Loli Muñoz. Hoy su día de San Valentín es más especial que nunca, será el último que pasen como novios.

Hace ya 10 años de aquel flechazo que les unió, «fue en 2003 en un voluntariado, me enamoré de él nada más verlo» lo mismo le pasó a Rafa quien tuvo claro desde el primer momento «que yo no me iba de allí sin el corazón de ella». Loli de Úbeda, por aquel entonces terminando Odontología en Granada, Rafa de Sevilla, comenzando Física en la capital andaluza. Pero la distancia no fue un problema para esta pareja de enamorados.

«Mientras estudiaba daba clases particulares para poder ir una vez al mes a Granada a verla» cuenta Rafa que «ahorraba para el viaje, el alojamiento, invitarla a comer y lo que me sobraba para un regalo, ¡hacía malabares con el dinero!». «Además hablábamos todas las noches un buen rato, nos buscábamos las formas para poder hablar mucho sin que nos costase mucho dinero» de hecho «todas las noches iba con una tarjeta a una cabina y llamaba desde ahí» explica Rafa.

Al terminar la carrera Loli volvió a Úbeda donde trabaja en una clínica dental. Cuando Rafa terminó su carrera le ofrecieron trabajar en la Universidad con un doctorado, la condición era clara «poder trabajar desde Úbeda». Y así entre Sevilla, Úbeda y Madrid, donde realiza un máster, esta pareja cumple 10 San Valentín juntos.

«Por San Valentín nos regalamos cositas románticas hechas por nosotros, recuerdo que el primer San Valentín me regaló un cofre de madera con gominolas dentro, tantas como días llevábamos juntos» recuerda Loli sabiendo que para ellos «cualquier día es San Valentín». Suman 10 y recuerdan cada uno de ellos, todos especiales como cada día que pasan juntos.

«Somos conscientes de la suerte que tenemos por querernos tanto y ser tan comprometidos con nuestra relación y más teniendo en cuenta la crisis de valores que hay en nuestra sociedad. Nosotros hemos descubierto que el compromiso y el trabajo diario en una relación de pareja es lo que te hace feliz de verdad. Ante las adversidades y, sobre todo, la distancia, cualquiera hubiese tirado la toalla» cuenta Loli orgullosa de su relación y sobre todo de Rafa «es muy noble, ha luchado mucho por lo nuestro».

«Un amigo nos dijo, ¡qué bonito sois una pareja unida por el Guadalquivir! Ya ves, nos casamos y no sabemos si viviremos juntos o separados, pero eso es lo de menos». Y es que los 400 kilómetros que hay desde Los Bermejales a Úbeda no son nada para esta joven pareja, «es duro pero cada viernes regresa a casa y olvido que se fue». Una historia de amor, no por San Valentín, no por su compromiso, no por los años que llevan juntos sino por ser Rafa Florencio y Loli Muñoz unas personas que aunque se conocieron casi adolescentes y supieron aplicar aquello que dicen de que «mejor corazones unidos que casas cercanas».