Profesionales de la Unidad de Gestión Clínica de Cuidados Intensivos y Urgencias del Hospital Universitario de Valme han organizado un programa formativo sobre reanimación cardiopulmonar a petición de los integrantes de la Asociación Lebrijana de Enfermos Cardiacos (ALEC). Dirigido tanto a socios como a familiares de esta asociación, el objetivo de la actividad es reducir la mortalidad o las secuelas derivadas de una parada cardiorrespiratoria fuera de los hospitales.

Estos cursos formativos se impartirán en el Centro Cívico Blas Infante de Lebrija  y abordarán tanto el uso del soporte vital básico como la puesta en práctica del desfibrilador semiautomático adquirido. Un total de medio centenar de ciudadanos se beneficiarán de esta medida.

Para ello, citada asociación se ha dotado de un moderno desfibrilador semiautomático, sufragado por sus socios, que incorpora las últimas recomendaciones del Plan Nacional de RCP. La iniciativa se enmarca en la estrategia global del Plan Integral de Atención a las Cardiopatías de Andalucía, desarrollado por la Consejería de Salud con el fin de reforzar la asistencia y la información de la población acerca de estas enfermedades y sus factores de riesgo.

Liderazgo en el número de instructores del Plan Nacional de RCP

La parada cardiorrespiratoria es una interrupción brusca de la circulación y respiración espontáneas. Es una situación de muerte clínica, susceptible de recuperación si se trata en los primeros minutos de su presentación. Precisamente, las maniobras de reanimación evitan la aparición de procesos irreversibles, especialmente en el cerebro, impidiendo que la muerte clínica se convierta en muerte biológica o en daño neurológico irreparable.

Las muertes por parada cardiorrespiratoria son un problema de primera magnitud para la salud pública. En España, cada año son susceptibles de reanimación cardiopulmonar más de 24.000 personas en el ámbito extrahospitalario y 18.000 en los centros hospitalarios.

En este sentido, el Hospital Universitario de Valme encabeza los centros hospitalarios con mayor número de instructores del Plan Nacional de RCP, cuyo director es el responsable de la Unidad de Gestión Clínica de Cuidados Críticos y Urgencias, Antonio Lesmes. Actualmente, el hospital sevillano dispone de una veintena de profesionales altamente cualificados y experimentados en los conocimientos de esta área que los acreditan para desarrollar formación.

La sensibilización hacia este tema ha provocado que el centro haya optimizado su plan de reanimación cardiopulmonar con la instauración de un protocolo denominado Código Parada. El mismo está dirigido a mejorar en todas sus instalaciones el tiempo de respuesta asistencial de aquellos ciudadanos que sufran una parada cardiorrespiratoria. Su objetivo es mejorar los niveles de supervivencia de los afectados y disminuir las secuelas derivadas de la parada mediante una atención inmediata y organizada.